CAPITULO 1

1877 Palabras
LEAH Me sumerjo en un viejo recuerdo antes de despertar. —¿Qué demonios te sucede Leah? —Le grita su padre en su vieja oficina—Embarazarte… Y ni si quiera sabes quien es el padre, Dios eres una zorra —Padre, lo siento. —Le dice Leah bañada en lágrimas. —No me digas padre, tu no eres mi hija, vete, y no te atrevas a usar mi apellido, porque todo esta cerrado para ti. No quiero volver a verte jamás. —Padre, pero soy tu hija y este bebé será tu nieto—Dice Leah, pero de inmediato recibe una cachetada que la hace callar y retroceder —Ese bastardo jamás será mi nieto, ahora lárgate. —Mami mami—Dice mi pequeño corriendo en mi habitación. Se sube a la cama y se acuesta a mi lado—No quiero ir a la escuela hoy —¿Por qué Logan? —Le digo abrazándolo —Porque no quiero, quiero que te quedes en casa conmigo—Logan es mi mundo, y si por mi fuera me quedaría en casa con él, pero mi padre me quitó todo el apoyo, dejé de estudiar, y me dedique a trabajar para sacar adelante a mi hijo. Traté de buscar al chico en el antro cuando me enteré del embarazo, pero la verdad no lo recuerdo mucho. Solo sus ojos grises y sus pestañas tan largas que serían la envidia de cualquier mujer, y me encanta que mi hijo sacara esos hermosos ojos, al igual supongo que el cabello de su padre, porque el mío es castaño y ondulado, mientras que el de mi hijo es n***o y chino, y seguro no lo saco de mi padre que es rubio. —¿Qué te parece si el sábado, nos quedamos todo el día en la cama? —Le digo sonriéndole—Y pedimos una pizza. —¿Y de desayuno hot cakes? —Dice mi niño ahora con esa sonrisa que derrite a cualquiera —Bueno, pero solo si es con helado—Él grita como loco de la emoción—Ahora ve a vestirte para el colegio. Sale corriendo hacia su habitación, me levanto, me visto para el trabajo, y le preparo el desayuno a Logan, que entra a la pequeña sala con su mochila y su uniforme, deja la mochila sobre el sillón desgastado de la sala, como puede se sube al banco para desayunar en la barra. Es independiente y solo pide ayuda cuando es algo que realmente le cuesta mucho trabajo. Mientras desayunamos, jugamos un juego con tarjetas, es una forma didáctica para que aprenda palabras nuevas, termina su ultimo trago de jugo. —Venga, a lavarse los dientes—Le digo y obedece sin problema, es un niño increíble. Lo llevo a la escuela, es un buen kínder, tiene horario completo, así que lo recojo hasta las 6, y tiene actividades extras, el hace sus tareas aquí, y toma tenis y natación. Llego al trabajo, un pequeño despacho legal en el que trabajo desde hace 4 años, mis jefes son increíbles, es una pareja que ha dedicado su vida a ayudar a las personas. Y me apoyan cuando Logan tiene algún problema, son increíbles. La semana pasada, trabajamos en un caso contra una empresa gigante, que no quería indemnizar a dos de sus trabajadores mas antiguos. —Leah—Me dice mi jefa Karla—Buenos días —Buenos días—Le respondo sentándome en mi escritorio fuera de su oficina. —¿Qué puedo hacer por ti esta mañana? Me dedica una sonrisa muy cálida. —De hecho, hay alguien que te vino a buscar—Me dice indicándome con un dedo que entre en su oficina. Al entrar hay una mujer sentada en una de las sillas, se levanta de esta para pararse frente a mí, es una mujer, alta, delgada y con un rostro casi perfecto, sus ojos azules, y su cabello n***o, nariz fina y labios gruesos. Su ropa es realmente elegante y podría apostar que es algo costosa. No sé como esta mujer me busca. —Buenos días Leah—Me dice estirando su mano—Mi nombre es Caroline White —Buenos días—Le regreso el saludo. —Las dejo solas para que puedan hablar un poco—Dice Karla dejándonos en su oficina. Cierra la puerta para darnos privacidad. La observo de manera curiosa, ella no deja de sonreír, trato de repasar su rostro y no logro saber de donde la conozco porque podría tener interés en mi. —Disculpe, no quiero ser grosera ni mucho menos, pero… ¿De donde la conozco? —Le pregunto curiosa —No me conoces directamente—Dice sin la mínima afectación—Pero yo te conozco a ti, bueno tu trabajo. —¿Perdón? —Pregunto aun mas curiosa —Hace unos meses ayudaste a tu despacho a ganar una demanda contra W&P, mi compañía —Ahm… si lo recuerdo, yo…no sé que espera que le diga—Ella sonríe de medio lado. —No, solo te digo cual es mi empresa —De acuerdo—Respondo mirándola aun con algo de curiosidad. —Desde ese caso he estado siguiendo tu trabajo como asistente de los señores Polish, y la verdad es que tu trabajo es increíble, y me gustaría ofrecerte un trabajo. —Tengo trabajo —Lo sé, y hable con Karla, y ella esta dispuesta a liquidarte para que puedas venir a trabajar con nosotros. —¿Trabajo en que? —De nuevo sonríe satisfecha de que muestre interés. W&P no es una empresa que se pueda rechazar sin escuchar lo que tienen que proponer. —Serias secretaría y asistente de Aaron White, mi hermano, él es el director general de la empresa—Abro los ojos tan grande como me es posible. —Pero, ¿Por qué yo? —Le digo, no dudando de mis capacidades, sino de porque una empresa como esa, se interesaría en mi trabajo. —Porque eres profesional, y eficiente, además de que eres muy inteligente. Mira el trabajo es complicado, porque la agenda de mi hermano es muy diferente a esta, tendrías que llevar todo a la perfección y sin fallas, la ventaja es que tu sueldo triplicaría el que ya tienes, además de que tendrías prestaciones superiores a lo que tienes aquí, y bonos por rendimientos que no tiene cualquier empresa. —¿Cuál es la trampa? —Pregunto con algo de desconfianza, en este mundo no hay nada tan maravilloso solo porque si. —¿Qué te hace pensar que hay una trampa? —Me pregunta ahora seria —Que no puede ser tan bueno solo porque si. Algo debe suceder para que la empresa ofrezca eso. —Touché—Dice señalándome en broma—Trabajar con mi hermano es un dolor de cabeza, es caprichoso, exigente, e incluso suele ser un patán, sus asistentes suelen irse en 2 meses, ya sea por que les exige mucho o porque terminan en la cama con él. Cosa que debo decir, dentro de la empresa esta prohibido. —Si, mire, no puedo aceptar su oferta, pero le agradezco mucho—Le digo algo nerviosa —¿Me podrías decir el porque no? —Me pregunta sin expresar mas que curiosidad. —Pues usted no me ofrece ninguna estabilidad, y como dice que es su hermano, no podremos trabajar mas de 2 meses juntos, lo que me dejaría en una posición complicada, y quedarme sin trabajo es un lujo que no puedo darme, además de que tengo un hijo por el que debo de velar. —Claro, el pequeño Logan—Dice sonriendo de manera cariñosa al mencionar a mi hijo. —¿De donde lo…? —Ya te lo dije, estoy muy interesada en que vengas a trabajar con nosotros, y para convencerte necesitaba conocerte. Y saber mas de ti. —La observo ahora con desconfianza, no me gusta que sepan de Logan y mucho menos una completa desconocida. —Mira no te preocupes mi intensión no es mala, el contrato que te ofrezco es por 1 año, durante ese tiempo nuestra empresa va a respaldar económicamente a este despacho. De ese modo, al terminar el año, si decides volver aquí, tu empleo estará asegurado, además de que se te dará un bono al cumplir ese año. Durante ese año, todo lo que necesite tu pequeño te lo proveerá la empresa, seguro médico, dental, y beca completa en el colegio que gustes. —¿Y si no cumplo el año? —Pregunto, porque el problema al parecer no es ese año, sino llegar a cumplirlo —No pasa nada, regresas a tu empleo actual, y el seguro medico y todas las prestaciones las tendrás por el año, aunque no trabajes con nosotros. —Tal vez el problema de que sus empleadas se van es que les facilitan todo—Le comento sonriendo —No, eres la primera a la que le ofrecemos esto. —Me sorprendo al escucharlo —¿Por qué? —Le pregunto aun mas sorprendida de lo que esperaba sonar. —Ya te lo dije, tu trabajo es impecable, en 6 meses que te he observado, no has cometido un solo error, no faltas a trabajar, y eres responsable, además de que tu hijo es una gran motivación para ti. —¿Puedo pensarlo? —Le pregunto y entonces una sonrisa victoriosa alumbra su rostro. —Claro, pero necesito una respuesta lo antes posible, a mas tardar el viernes, para que empieces el día lunes. —¿Cuál sería mi horario? —Pregunto curiosa —Lunes a viernes de 8 a 6, la comida te la da la empresa, y algunos sábados tendrás que asistir a algunas reuniones, una vez al mes máximo, y si necesitas contratar niñera, la empresa corre con ese gasto. Lo medito un momento, porque suena demasiado bien, mentalmente hago la cuenta de cuanto ganaría, eso sin contar los bonos, y prestaciones, podría darle algo mejor a Logan, el merece todo. —Señorita White —¿Si? —Pregunta curiosa —¿Tendría alguna protección contra su hermano? —Me mira confundida—Es decir, el puede correrme o dejarme sin nada… podré rechazar algunas de sus peticiones o deberé obedecer ciegamente… —No estas obligada a obedecerlo en nada, tu único trabajo es mantenerlo a raya contigo y hacer trabajo de oficina, en cuanto a que si puede correrte… Él es el director general, pero la de recursos humanos soy yo, y solo yo decido quien se queda y quien se va, puedes golpearlo, gritarle, ordenarle, rechazarlo, lo que quieras, al final del día me respondes a mi, pero solo hay una simple regla. —¿Una regla? —Pregunto curiosa —No puedes acostarte con el. —Me dice muy seria, demasiado—Si te acuestas con él no podré garantizar todas las demás prestaciones. —Si, no creo que eso sea un problema—Le digo, realmente tengo un excelente recordatorio en casa, de las consecuencias del sexo. —¿Entonces eso significa que aceptas el trabajo? —Yo sonrío y asiento, si Karla ya garantizó mi puesto aquí, creo que podría con un rico mal educado y patán.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR