CAPITULO 3

1528 Palabras
Leah Aaron White es un ser despreciable, egoísta, ególatra, controlador, y superficial. El primer día y yo quiero tirar la toalla, me pidió un informe detallado sobre una empresa con la que tenia que revisar acuerdos de una adquisición, y al final me dijo que lo pospusiera para el miércoles, y que concertara otra cita con los involucrados, así que tuve que mover toda su agenda para que además el señor pudiera irse de la oficina a las 4 de la tarde. Lo cual debo decir que agradecí infinitamente porque solo en ese momento el trabajo se volvió mas tranquilo. Y pude ir a la cafetería de la planta baja a comer. Donde conocí a un par de chicas. Tania, Sara, y un chico llamado Moisés, son de facturación y otro de contabilidad. Y como con ellos. —¿Entonces trabajas en el último piso? —Me pregunta Moisés —Si—Respondo muy tranquila —Que increíble, estar cerca de ese bombón—Suspira Tania, refiriéndose al señor White. —No creo que sea tan agradable, tiene una reputación horrible—Dice moisés, yo me encojo de hombros, no me interesan los rumores de oficina, ni que me pongan ideas del hombre con el que trabajo —Si, dicen que es un mujeriego, y que todas terminan en la cama con él. Y además es muy exigente con el trabajo. Te compadezco, yo trabajé con él una vez, y tuve estrés por 3 semanas. Después de comer, me despido de mis compañeros y subo a la oficina, termino el reporte que me pidió el señor White y se lo dejo sobre su escritorio con una nota. Salgo de la oficina y voy por Logan, y verlo salir con su sonrisa es lo mejor que ha pasado en el día. Llegamos a la casa y Logan de inmediato saca su cuaderno y me muestra los dibujos que hizo en la escuela, aun no tiene ni cinco años y dibuja increíble. También me cuenta como ya puede recorrer toda la alberca sin detenerse. Hacemos su tarea juntos en la barra de la cocina, mientras le preparo su cena, están enseñándole a escribir y leer. Jugamos un rato antes de irse a dormir. —Mami, ¿Puedo dormir contigo hoy? —Me pide y yo acepto, ambos dormimos en una pieza, de tan cansados que estamos. Logan nunca tuvo problema con dormir. Y es un niño muy tranquilo. Despierto y mi niño esta completamente dormido, hoy me levanto mas temprano, para maquillarme un poco y estar un poco mas presentable, me pongo una falda no muy corta, ni larga y una blusa un poco mas justa, y un saco ligero. Dejo a mi hijo en la escuela y voy al trabajo. Al llegar afortunadamente no ha llegado mi jefe, lo agradezco porque no se con que molestará el día de hoy, comienzo a revisar los mensajes pendientes, o los que llegaron por la noche, los organizo por prioridad. La verdad es que hay muchos mensajes de mujeres preguntando por Aaron, para salir con él, no entiendo como alguien querría salir con ese patán arrogante. —Así esta mejor—Me dice una voz grave, interrumpiendo mis pensamientos, volteo a verlo y Aaron esta parado frente a mi, con su pantalón de vestir, su camisa blanca y chaleco, el cabello bien peinado hacia atrás, a pesar de que lo tiene algo largo y esos ojos grises mirándome. De acuerdo, tal vez si entiendo porque alguien quiere salir con él, pero solo habla y es horrible. Mira mi ropa y me hace sentir incomoda que me mire así—Cuando regresé anoche, no estabas. —Si, mi horario es de 8 a 6—Le digo de forma tranquila, solo me mira de forma extraña. —Ya deje sus mensajes y pendientes en su escritorio, y el día de ayer le deje el reporte que me pidió —¿Entraste a mi oficina…?—Comienza a decir, yo pongo los ojos en blanco —Si, solo a dejar lo que me pidió, esta dentro del reglamento, señor Entra en su oficina sin decir nada más, una hora después me manda llamar y su semblante indiferente cuando llegó, ahora esta molesto, es fácil leerlo. —Leah tráeme un café y consígueme dos aspirinas—Dice y susurra para el —Este dolor de cabeza me esta matando —¿Perdón? —Le digo levantando las cejas —Me escuchaste —Si lo escuche, pero traerle café y conseguirle algo para la resaca, no es mi trabajo, señor. Él da un golpe al escritorio molesto —Carajo, tu maldito trabajo es atenderme —No lo es—Le digo molesta, sin dejar que su rabieta me altere mas. Me mira y si sus ojos fueran pistolas, ya estaría muerta. Toma un pequeño control del escritorio y baja un poco la luz, y noto lo pálido que esta, así que entiendo que su dolor de cabeza no se debe a una resaca, sino a migraña —Bien—Dice molesto—Tráeme los informes de contabilidad, rápido Me giro y voy a salir de su oficina, pero me molesta que sea tan controlador y autoritario, —¿Sabe que? —Le digo y el me voltea a ver molesto—Usted ayer puso sus reglas, ahora yo tengo una —Tu no tienes derecho a poner reglas —No son reglas, es regla, solo una—Le digo y el no responde—Quiero que cuando me pida algo, siempre agregue por favor y gracias cuando se lo entregue. El sonríe de forma burlona —¿Por qué haría algo así? —Porque yo hice esto—Le señalo mi atuendo —Pero yo soy tu jefe —Pero su exigencia de vestimenta no esta en mi contrato, así que si lo hago es por usted—Le respondo molesta—Así que espero que usted se dirija a mi de forma educada. —Señorita Clark, eso no va a suceder, jamás. —Me dice seguro y burlón. —Bien—Salgo de su oficina. Marco a contabilidad para anunciar que iré por unos reportes, pero antes de bajar voy al baño y me quito el maquillaje y los zapatos altos, para ponerme mis zapatos de piso con los que estoy cómoda. Recojo los reportes con Moisés, que trata de hacer conversación, pero lo corto, porque tengo que subir con el jefe, antes de que busque más cosas para molestarme. Tomo 2 pastilla de las que le doy a Logan cuando le da migraña, y un sobre de té que suele ayudarle. Porque si, mi hijo sufre migraña, desde hace un año, hacer actividad física le ha ayudado mucho, pero aun de vez en cuando tiene malas rachas. Llego a su oficina y toco antes de entrar. —Adelante—Su voz es ronca, la luz esta casi totalmente apagada, y podría apostar que la oficina esta insonorizada, porque no se escucha nada. Él se encuentra recargado en su silla, con los ojos tapados—¿Qué quieres Leah? —¿Cómo…? —No espero a nadie, cancele todas mis citas. —Oh…—Digo. Se quita la compresa de los ojos, y me mira, de inmediato e fulmina con la mirada —¿Por qué carajo no estas maquillada? —Porque hasta que usted no cumpla con mi regla, yo no cumpliré con las suyas —Agh—Dice molesto—Lárgate Me ordena, pero me acerco a su escritorio, donde dejo las dos pastillas, y el té —¿Qué es esto? —Me dice confundido —Son para su cabeza —No consumo drogas—Dice mirándolas con sospecha, yo lo miro con cara molestia —Son legales, y el té le ayudará —Sé cuidarme solo—Me encojo de hombros —Como quiera, pero la migraña no se quita con compresas frías—El abre los ojos con sorpresa—Eso suele ayudar, usted decide Salgo de la oficina y comienzo a reagendar todo lo que cancelo, no pongo fechas para algunas cosas, porque si su dolor no pasa, mañana seguirá igual de indispuesto. Pero espero que le funcione, he visto a mi hijo pasar por lapsos fuertes de migraña, y no se lo deseo a nadie. En el caso de logan, el dolor, incluso le produce vomito. Y cuando se le pasa, duerme por 12 horas seguidas. El resto del día pasa de lo mas tranquilo, cuando es mi hora de salir, voy a su oficina a dejar los reportes y le dejo la agenda que uso con las citas de mañana para que me deje escrito cuales quiere tener y así confirmarlas. Cuando voy a salir, lo veo tumbado en el sillón esta completamente dormido, su cabello esta revuelto y parece un niño pequeño, vagamente me recuerda a Logan después de sus migrañas. Le quito un cabello de la cara, y se revuelve un poco —Leah—Susurra en un tono que no entiendo, sonríe de manera tierna. Tomo su saco y se lo pongo, porque empieza a refrescar. Salgo de la oficina y por mi hijo.
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