Aaron Literalmente llevo encerrado 20 horas, y un policía apago la cámara y me propinó una golpiza que ahora me duelen las costillas y seguro tengo ya un ojo morado. Cada que me golpeaba decía que debía alejarme de Leah y su hijo, que me podría ir peor, que mejor confesara. Y debo ser honesto tuve muchísimo miedo, si por mi, pero también por el hecho de que si han sido capaces de hacerme esto a mi, temo lo que puedan hacerle a mi familia, tanto a mis hermanos y mis padres, y a Leah y Logan, carajo, esto es un maldito infierno. Me quedo dormido sobre la mesa. Hasta que el rayo del sol de la pequeña ventana que da a fuera en lo alto, me deslumbra, abro los ojos y unos segundos después aparecen dos policías, que no vi en el otro turno —Señor White, puede irse —¿Qué sucedió? —Pregunto con

