Louis se mantenía entretenido viendo como jugaba su hermano, sin importarle mucho lo que pasaba a su alrededor; mientras, dos pares de ojos se mantenía observando cada uno de sus movimientos. Harvey, tenía su ceño fruncido y un pequeño puchero en sus labios, sabiendo que el coach Preston, andaba detrás de su chico. Eso le enfurecía, pero más el saber que Louis aceptaba cada uno de sus cumplidos. Cuando llegaron, treinta minutos atrás, Eric los estaba esperando en la puerta de entrada (había dicho que quería recibir a todos sus jugadores, pero el rizado no era estúpido, y por eso llegó a la conclusión de que estaba esperando a Louis). Su primera reacción fue lanzarse encima del ojimiel, pero sabía que no podría hacerle absolutamente nada. Ese hombre era mucho más fuerte que él, que ape

