Daiana. . —Ya estoy, puedes pasar. —salgo del baño con la bata y el pelo recogido donde no me lo lavé. —Paso enseguida, no me voy a lavar el pelo para no mojar la cama. —No te preocupes, se te seca mas rapido, tienes el pelo bien cortito. —Bueno, me lo lavo entonces. —cuando entra me preparo, nerviosa, muy nerviosa me pongo crema en las piernas y el camisón largo hasta casi las rodillas. Mami—. Hola hija, ¿ya cenaron?. Dai—. Hola mami, siiii. Dai—. Comimos en una parrilla tremenda. Mami—. Uujjj que ricoooo, ¿y de postre el estado?. Dai—. No, eso se eligió Baram y se veía mas estético que mi heladito de nena chiquita. Mami—. Eres una nena Dai. Dai—. Mami, estoy durmiendo con mi novio y me dices nena. Mami—. No me importa, eres nuestra nena. —Aca estoy, necesitaba como sacarme

