Seis me había dejado comida, pero no tenía hambre en ese momento, tuve pesadillas y me dio hambre así que me la decidí comer. Abrieron la puerta y me sorprendió porque no escuchaba a nadie despierto. Me giro y veo Tristan. —Todos están durmiendo, vayamos al lago — Sonrió, mordí mi labio y le di un último mordisco a mi sándwich para ir con él. Bajamos las escaleras en silencio y salimos de la casa para el lago de los sentimientos. Nos sentamos en el banco mirando el lago. - ¿Nadamos un poco? —Me preguntó sonriendo. - ¿Hablas en serio? —Él asintió. —Yo mejor me quedo aquí — él mordió su labio sonriendo. -Como quieras. Se levantó y se quitó la ropa quedando en bóxer. No pude evitar ver su buen trasero, se lanzó al lago y comenzó a nadar un poco. Es tan perfecto, su cabello mojado,

