Tiene que estar bromeando. —No mientas—Murmuré mirando sus ojos. —No estoy mintiendo—Bajé la mirada. —Tu no sabes qué es amar—Escucho su suspiro de frustración. —No sabía lo que era antes de conocerte—Me levanté frustrada. — ¡Basta! —Grité—No voy a caer en tus redes—Lo señalé con mi dedo. —Yo creo que ya caíste—Su mirada penetrante me ponía nerviosa. Él tiene razón. —Vete con Seis—Me acosté en la cama. —No siento nada por Seis...Pero a ti te adoro—Gruñí. No se por qué esto me enoja tanto. —Te voy a golpear—Hablé enojada. —Inténtalo—Me retó, yo me levanté y cerré mi puño dándole en el pecho con toda mi fuerza, él ni se movió, creo que me dolió mas a mí. Él sonrió, tomó mi puño para acercarme a él y besó mis labios, yo levanté mi rodilla para darle en su entrepierna. Se alejó d

