Me mire en el espejo con el vestido n***o que mamá me compro para este día, era un corte sirena que se me ajustaba a la perfección en mis curvas acompañado de unos tacones del mismo color. Cuando termine mi maquillaje y mi cabello me mire por última vez en mi reflejo y baje las escaleras. — ¡Carla, ya me voy! —Grité. —Ya puedes irte—Le dije cuando salió a despedirse. —Está bien, señorita...Hasta luego—Agarre mi abrigo y las llaves de mi auto. Conduje a casa de mis padres. Mi teléfono suena avisando que me llego un mensaje. Lo miro rápidamente y es Tristan. De: Tris. Te veo en casa de tus padres... Suspire y detuve el auto en casa de mis padres. Entre y ya estaban casi todos. —Hija, llegaste—Dijo mi madre abrazándome. — ¿Y Tristan? —Pregunto papá. —Debe estar por llegar, me vi

