Jasper corría detrás de su hermano mayor por el pasillo del hospital, las tres horas de vuelo habían sido las más largas de su vida, en realidad todo el camino hasta llegar a su destino había sido una tortura, sin saber que podría pasarle a su hermano. Él nunca podría explicar el vínculo que compartía con su gemelo, suponía que era normal, pero James era como su otra mitad, siempre lo había sido, y siempre lo sería, tenían que morir juntos, al mismo tiempo y a la misma hora, porque de lo contrario él no soportaría vivir sin él. —¿Dónde está June? —¿Dónde está James? Ambos hermanos hablaron en cuanto encontraron a Ethan, el sheriff de la ciudad, tenía las manos en las caderas, se veía agotado y preocupado en porciones iguales. —James está en la habitación al final del pasillo, ya está

