Alexius AlexiusJamie empezó a reírse de nuevo, pero dejó de hacerlo conforme me miraba. No me moví, apenas respiré. —Dios mío. De verdad hablas en serio. Jamie agarró otro objeto de la mesa y señaló hacia la pantalla. Presionó un pequeño botón y la pantalla se iluminó. Luego dejó caer el dispositivo para levantar el control de videojuegos, tocó varios botones, pero la pantalla permaneció en n***o. Sus manos se levantaron de frustración. —¿Ves? Está roto. Luego lanzó el control a la dura superficie con un golpe. Yo sacudí la cabeza. —No. Está completa. Tu simulación de entrenamiento ha terminado y los datos han sido eliminados para proteger tu identidad. —¿Quieres decir que ya no puedo jugar? —preguntó pasándose de nuevo una mano por el cabello, esta vez con enfado. —Aceptaste la

