Observo a mi hermosa Luna, su respiración es calma, sus mejillas aún están acaloradas, muerde sus labios evitando que por ellos salga palabra alguna, aun huelo su vergüenza, pero ahora esta mezclada con notas de tristeza y dudas, no me gusta, no quiero ese aroma en ella, solo el de felicidad y amor, como hace diez minutos atrás cuando me llamo mi Alpha, ella me ama, como ama a Vito y sé que gran parte de este avance se debe a que hemos unido nuestros cuerpos. — ¿En qué piensas mi luna? Tu silencio no me gusta, sé que quieres decir algo. — sus ojos se abren un poco más y su latido aumenta, trato de mantener relajado mi rostro, aunque es difícil. — Yo…no quiero que te enfades. — termina diciendo y trato de llenarme de calma, solo una cosa me podría hacer enojar en un momento como este, per

