Dante se acercó con cautela, comprendía los sentimientos de su humana, él también los sentía, era maravillosos ser uno solo o casi, aun sin la marca ellos ya tenían un vínculo, sus labios le supieron a gloria, él quería ser paciente, era lo que merecía por tratar tan mal a su luna, pero Chloe lo necesitaba, realmente lo necesitaba como al mismo aire, por lo que envolvió sus brazos al cuello del brujo y profundizo el beso, su necesidad por sentir a Dante era tan grande que no era consciente de lo que hacía, mucho menos de lo que decía. — Por favor, Dante, te lo suplico, yo… — un trueno se oyó y Chloe pego un salto, pero solo le basto con ver los ojos de Dante para saber que no era una tormenta, era él. — No supliques, no debes hacerlo, siempre puedes tomar de mi lo que quieras, solo di lo

