Chloe salió del estrecho abrazo de Kek y camino con calma a su cuarto, la calma que su mente y corazón no tenían. Al ingresar en su habitación paso de recostarse en la cama como su cuerpo se lo pedía, estaba agotada, sin embargo, camino a la ventana, quedó con la vista perdida en el tupido bosque, los tonos de verdes se mezclaban y la luz del sol generaban lugares con sombras, realzando su belleza, y paz, pero luego de un momento Chloe dejo de ver esa belleza, su mente la había llevado a otro lugar. — ¿Como puedes ser tan estúpida? Te educamos, te dimos lo mejor, te instruimos para que no seas una más del montón y tú me dices que no sabias que tu esposo era un asesino, un mafioso, ¡arrastraste nuestro apellido por el lodo!... ahora no solo somos el hazme reír de todo el mundo, también d

