2 años antes. Estaban todos en el salón, el profesor Fisher, con su elegante traje de seda se encontraba sentado en su escritorio donde dictaminaba las notas finales de sus estudiantes. En su mano derecha, sujetaba una hoja con la lista de los participantes de su clase y con la otra se acomodaba las gafas culo de botella. —¡Eso es todo!—dictaminó buscando su maletín para guardar la hoja con los resultados finales de cada escolar. Los jóvenes se levantaron caminando directo a la puerta, otros se detenían en el escritorio del profesor y luego, salían. Susie estaba anonadada, había perdido la materia y eso significaba una cosa: le quitarían la beca. No podía permitirse el lujo de quedarse sin ese beneficio, además, no estaban tan bien económicamente como para salirle a Holly con babosadas

