XV

579 Palabras
Jack era un detective que se había ganado el puesto después de colaborar por resolver un caso de un asesino serial en Arizona. Se había ido por un largo tiempo hasta que regresó a Munds donde vivían sus padres, su tierra natal. El detective no sólo era inteligente, si no muy analítico, y observador, y en su escritorio desordenado, mientras tamboriliaba los dedos leyó el informe de autopsia que su madre había estudiado en el cuerpo de Jeremy. Lo más extraño era: Jeremy tenía signos de luchas bajo sus uñas. Si una persona se quiere suicidar, no lucha contra sí. Se llevó la mano al mentón, sintiendo que había gato encerrado en ese supuesto s******o. Aunque el caso estaba asentado por cerrado, aún Jack no se convencía de que Jeremy se quitara la vida. Reabrir el caso ameritaba evidencias, y las señales de luchas no eran suficiente como para darle espacio a un caso de s******o. Algo anda mal. Buscó en su sistema, en la base de datos y descubrió varios casos extraños de suicidios y un asesinato. Se interesó por la información y le dió rienda suelta a lectura con total concentración. Kate Bromw es asesinada en California en su dormitorio. No hay evidencias, ni pistas que los lleve al asesino, lo más extraño es que el círculo social de la joven como: amigos y hermanos antes de ser asesinada se suicidaron. Jack miró las imágenes crudas y cruel del homicidio de Kate Brow. El asesino la había apuñalado 20 veces en el pecho y le quitó el corazón. Al lado del c*****r solo había un escrito que decia: Jaque mate. Arrugó las cejas y comenzó una búsqueda imparable sobre casos similares a los de Kate Bromw; dándose cuenta que había una cantidad del mismo caso, con el mismo método operativo: s******o y Asesinato. Al igual que el caso de Kate, no hay huellas, ni pistas, ni evidencias, por esos los casos terminaban como casos no resueltos, o con la acumulación de expediente con nuevos asesinatos se terminaba olvidando el anterior y más si no hay nada que te ayude a avanzar. Se dió cuenta que cabeceaba, ya era muy tarde y todavía se encontraba despierto, algo seguido, después de un buen rato se quedó dormido sentado en la silla. ☆☆☆ Se despertó con un dolor de oído, de culo, y de boca. Con baba regada por todo su rostro. Vió el reloj Rolex que tenía en su mano izquierda y marcaban las 6:50 am. Bostezó estirando los brazos de un lado a otro. Se metió al baño para asearse un poco, preparar café y sentar su culo nuevamente en el asiento que ya estaba caliente. Se frotó los ojos cuando llegó un uniformado tocarle la puerta. —¡Adelante!—dijo. El hombre entró, ya sus compañeros estaban por llegar. —Detective, en recepción tenia este paquete, dice que es para usted. Jack lo miró con cautela, se levantó de la silla y lo recibió. —¿Quien lo trajo? —Quien sabe señor—se encogió de hombros. —Bueno. El hombre se retiró, Jack abrió el paquete rompiendo la bolsa dorada que estaba forrada. Asimismo, frunció el ceño al darse cuenta del contenido del mismo. Habían 5 fotografías: una de Susie, una de Laura, una de Pedro, una Hanna, una de Emily. Jack las observó cada una con atención, les dió la vuelta y habia un mensaje atrás. Culpables... Firma: Anónimo. ☆☆☆ Dejen sus comentarios.
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