3. Visitas Inesperadas

2823 Palabras
Siento como los rayos del sol me apunta directo a los ojos, odio cuando eso pasa, no se supone que dejé la cortina cerrada? Me muevo un poco para estirar mis músculos y me doy cuenta que fue un pésimo error, ¡Dios! me duele todo, siento como si un camión me hubiera pasdo por encima. Una sonrisa traviesa se posa en mi boca al recordar que no fue un camión lo que me dejo así. Mientras sonrió como idiota es cuando caigo en cuenta que no estoy en mi piso, que estoy desnuda, que me duelen partes del cuerpo que no sabía que existían, y que mi entre pierna esta pegajosa y adolorida, además del olor exquisito que llega a mis fosas nasales desde la cocina, provoca que mi estómago cruja por el olor y me avisa que debo alimentarme por que este fin de semana lo que menos hice fue eso. Me levanto como puedo y me dirijo al baño, me doy una relajante ducha para destensar mis músculos y limpiar mi cuerpo de lo que fue un acalorado fin de semana. Salgo envuelta en una bata y voy al closet para pedir prestada ropa a Kevin, encuentro una polera que me queda enorme y un bóxer para cubrirme. Salgo en búsqueda del olor que me tiene crujiendo el estómago y al borde de la locura. El fin de semana pasó de manera bastante placentera. Después de salir de Caramel Club, Kevin nos traslado directamente a su apartamento y terminamos lo que habíamos comenzado allá. - Hmmm que delicioso aroma - le digo cuando llego a la cocina y lo veo con un pantalón de pijama y su torso al descubierto. ¡Dios, este hombre es una tentación andante! Siento como se humedece mi entre pierna al pensar que estuvo no hace mucho ahí jugando. - Pensé que nunca despertarías - me dice con algo de burla mirandome por sobre su hombro. Mi cuerpo estaba demasiado cansado y necesitaba dormir para recuperar energías, aunque todavía me siento cansada, necesito más horas de sueño. - Estoy agotada, me duele todo - le digo con un leve puchero y el endomoniado solo sonrie en respuesta. - Lo siento, necesitaba estar dentro de ti y no me pude controlar - y vaya que se excedió. Hasta las pestañas me duelen, como si eso fuera posible. - Tranquilo, tampoco me estoy quejando - le suelto jocosa y el me da una mirada devoradora en respuesta. - Te tomaría de nuevo, pero tenemos un trabajo al que asistir - asiento en respuesta y ahí me percato que ya es bastante tarde y todavía me queda ir a mi apartamento para cambiarme. Desayunamos con calma y conversamos de varias cosas a la vez. Una vez terminamos Kavin como un caballero me deja en mi apartamento para que me cambie, una vez lista me voy a la oficina. Todavía queda mucho día por delante. - Buenos días Olga, algo importante para hoy? - lo primero que veo al pisar mi oficina es a mi asistente y mejor amiga Olga, gracias a ella conocí a Kevin y estaré eternamente agradecida por eso. - Buenos días, parece que te dieron duro el fin de semana para que estés llegando a esta hora - cierto, siempre soy una de las primeras en llegar y siendo ya las 10, estoy recién pisando mi oficina, algo raro en mí. - Ni me lo recuerdes, que de solo pensar en eso me caliento - soltamos ambas una carcajada. Me siento en mi cómoda silla y enciendo mi computador para comenzar con mis pendientes. - Para hoy tienes programado un almuerzo con tu abuelo y para dentro de una hora tienes una reunión con el CEO de las empresas Russell - solo escuchar ese apellido me da urticaria y se me vienen dolorosos recuerdos. - Russell dijiste? Sabes quién es el representante? - no creo que el mundo sea tan pequeño para ponerlos o ponerlo de nuevo en mi camino. Cuando abandone Miami, no supe más de ellos, decidí dejar todo atrás, por lo cual, desconozco como se encuentran. - Si, su nombre es Noah Jones - maldita sea, no creo que sea el mismo, o sí? no puedo tener tan mala suerte. ¡Diosito no me desampares! - ¡Demonios! espero que no sea quién creo que es - respondo más para mí que para ella. Olga ve mi malestar. - Deseas cancelar la reunión? - la miro sin entender a que se refiere. Esta loca si piensa que haré eso, además, por que tendría que hacerlo? sería darles en el gusto y ya no soy la chiquilla indefensa de antes. - Para nada, hazlo pasar apenas llegué - veremos si es él o no, aún recuerdo las palabras de amor que me dedicaba, pero ahora me doy cuenta que todas eran falsas, todo en él fue falso. Mejor dejo de pensar en estupideces y me concentró en lo verdaderamente importante. La mañana transcurre bastante tranquila y mato mi tiempo en documentos pendientes de mi aprobación y firma. - Ya llegó...lo hago pasar? - estoy tan concentrada en el cerro de documentos que tengo que no me percato de la presencia de Olga. - Como dices? - le pregunto cuando levanto mi rostro y veo el de ella en el marco de mi puerta. - Que ya llego el representante de las empresas Russell - mierda, lo había olvidado. - Claro, hazlo pasar por favor - me desconectó de lo que estaba haciendo y me paro en el ventanal de mi oficina para admirar la ciudad mientras espero que llegue y verificar si es el Noah que creo que es. A pasado tanto tiempo desde que decidi cambiar mi vida, donde tuve que sanar muchas heridas y borrar recuerdos que me hacían pésimo. Durante mucho tiempo sufrí pesadillas recordando lo que me hacían. - Buenos días Sra. Messini - el carraspeo me saca de mi ensoñación pero escucho esa voz y me paralizó, un leve temblor me recorre el cuerpo, los recuerdos llegan como un vomito mental a mi mente, recuerdos que me hicieron mucho daño, inclusive, cuando sabía que ya no podrían hacerlo de nuevo. Me recompongo rápidamente y respiro hondo antes de encararlo. Soy más fuerte que ellos! Soy más fuerte que ellos! Soy mas fjerte que ellos! Me lo repito como un mantra para no decaer. De la nada y de forma instantánea me invade una rabia al recordar todo lo que me hizo este animal, donde esa voz que antes me enamoraba ahora al reconocerla me dan ganas de mandarlo al infierno con mis propias manos. Se nota que no sabe quien soy, ya que ante el mundo no soy Lia Russell, ahora soy Zia Messini, además que estoy de espaldas a él y no puede ver mi rostro todavía. Respiro hondo nuevamente y me voy girando lentamente, no quiero perderme su expresión al averiguar con quien esta hablando. - Buenos días Sr. Jones. Bienvenido a Italia - satisfecha, asi me siento en estos momentos al ver su rostro, su cara literalmente es un poema, rayos, debería haberlo grabado. Sus ojos están abiertos como platos y da un paso atrás cuando me ve, niega repetidas veces con la cabeza. Así es imbécil, soy yo, la misma mujer que traicionaste hace ya 7 años. - No-no...pue-de ser...Tú...- si yo, y no sabes cuanto pagaría por ver nuevamente tu reacción. Ladeo una sonrisa con suficiencia y me vuelvo a mi asiento. No le prestare más atención de la que se merece. - Sr. Jones tome asiento, por favor - le digo con falsa amabilidad, por que este animal no se merece nada mas que mi desprecio. Jamas espere volver a verlo, ni siquiera soñé con ese momento. Me hizo tanto daño el infeliz que por mi ojalá se lo tragara la tierra y lo escupiera en Marte, aunque Marte no tiene la culpa de recibir basuras como estas. Aún sin poder creerlo hace lo que le indico. Olga ingresa nuevamente y nos deja un café a ambos. Noah lo toma con manos casi temblorosas sin sacar sus ojos de mi, sigue negando con la cabeza. Que niega tanto? El hecho de verme otra vez? El que sea CEO de la empresa a la cual viene a negociar? O ver qué ya no soy la tonta niña de antes? cualquiera sea el motivo, no me interesa. Quizás pensaba que yo estaba sufriendo todavía por él. - Sr. Jones, cuénteme, como le podemos ayudar? - no le daré pie a nada, mientras más pronto termine esta reunión, mejor. Veo como se recompone de apoco. Respira profundo y niega por última vez para después enfocar su vista en la mía, con un aura distinta, ahora se ve el hombre de negocios que es, el que conocí durante 2 años. Debo admitir que los años le han sentado bien, se ve igual de guapo que siempre, mas maduro pero eso no quiere decir que caeré en sus redes de nuevo y me imagino que aún debe estar casado y aunque no lo estuviera no soy tan estúpida para tropezar con la misma piedra. - Sra. Messini...Lia....- no alcanza a seguir cuando lo interrumpo. - Señorita Messini, no señora ni Lia - lo corrijo y le pido que continúe. - Lia...- y dale con que las vacas vuelan. - Señorita Messini, Sr. Jones, que no se le olvide - ja! idiota. Tensa la mandíbula antes de responder. - Señorita Messini, estoy aquí en representación de las empresas Russell como su actual CEO y nos gustaría ver la posibilidad de crear una alianza estratégica entre ambas empresas - vaya, así que quieres una alianza, interesante. - Una alianza? Y eso en que nos beneficiaria a nosotros?...Como usted ya debe saber, nosotros somos una empresa consolidada a nivel mundial, no necesitamos alianzas con nadie - veo como se tensa y me lanza una ligera mirada de odio, que? solo digo la verdad. Si pensaba que era venir, hablar para después firmar, esta muy equivocado y más ahora al ver quien toma la decisión. - Lo sabemos, pero también sabemos que su presencia en el mercado norteamericano es bastante escaso, por eso creemos que seríamos muy buenos aliados con las empresas Messini y expandir alguno de sus negocios con nosotros - cierto, no tenemos mucha presencia en Estados Unidos, pero eso es por que a mi abuelo no le interesa hacer negocios en el país que me tuvo retenida y escondida de él durante casi toda mi vida. - Cierto, pero aún no veo el beneficio para nosotros - aunque me presentará mil beneficios seguiríamos negando una asociación con ellos, especialmente con ellos. Es imposible que ambas empresas trabajen juntas, eso jamas va a ocurrir, aunque pensándolo bien, podría aprovechar esto como una oportunidad de vengarme de cada uno de ellos por todo lo que me hicieron. Escucho como Noah me comenta cada uno de los beneficios y aunque suena muy bien, yo ya tengo otro plan en mente. - Sr. Jones, le agradezco por su visita y la oferta, pero no le puedo dar una respuesta en estos momentos, debo analizar toda la situación con mis asesores y especialmente con mi abogado...Pero le prometo que lo pensaremos - tengo que analizar mis opciones antes de proceder, pero esta es una oportunidad divina para hacerlos pagar por todo el daño que me hicieron. - No hay inconvenientes, estaremos a la espera de sus novedades entonces- dice amablemente, amabilidad que considero falsa. Luego de mirarme por unos segundos como si estuviera esperando algo mas de mi parte, se pone de pie, arregla su traje y toma sus cosas caminando a la salida. Cuando creo que ya se va, se da vuelta y me mira fijamente. ¿Que tanto me mira? - Se le ofrece algo más Sr. Jones? - levanto una ceja al ver por qué carajos todavía sigue aquí. Tengo unas enormes ganas de abofetearlo, pedirle explicaciones y lanzarlo a patadas a la calle. - Te ves bien....te vez, muy bien- dice dirigiendome una sonrisa que antes mojaba nis bragas. Pero que carajos dice? y este cree que voy a caer con esa frase y con esa mirada? - Obvio, han pasado 7 años...las personas cambian en ese tiempo - yo he cambiado y mucho. - Te ves más mujer de lo que recordaba- no puedo creer lo que me dice. - Perdón? - que quiere decir con eso? antes no era mujer? - Lia...hay cosas que necesitas saber....yo...- nop, no quiero escuchar. - Mi nombre es Zia Messini que no se le olvide señor Jones y que yo sepa no hay nada mas que hablar - listo, ya necesito que se vaya. Veo como la puerta se abre repentinamente e ingresa mi mejor amigo. - Lo siento...interrumpo? - gracias al cielo divino llego mi salvavidas. Nos mira a ambos con una ceja alzada. - Claro que no amor, el Sr. Jones ya se iba - me acerco a Kevin y le doy un fogoso beso en los labios el cuál me responde de igual o peor manera, por que siento sus manos en mi trasero y como poco a poco se va haciendo más intenso el beso hasta que escuchamos un carraspeo. Menos mal me siguió el juego. - Disculpe mi mala educación, pero como se habrá dado cuenta no puedo no responder a los besos de mi mujer. Soy Kevin Savage un placer - le da un apretón de manos que desde aquí se ve fue forzada pero su moral y buena educacion lo hacen saludar a cualquiera, la respuesta por parte de Noah es igual de falsa, como todo en él. - No se preocupe. Soy Noah Jones, un placer - se le ve en los ojos la furia contenida que tiene por verme con alguien más. Ja! Y este creía que yo estaría muriendo por no tenerlo. - Sr. Jones, le estaremos comunicando nuestra decisión lo más pronto posible - sutilmente lo estoy echando de mi oficina, si se pudiera, se le vería humo salir de las orejas por la rabia que tiene como las caricaturas. - Claro. Buen día - nos mira una vez mas, yo sigo con los brazos de kevin en mi cintura, se despide de nosotros y se va como alma que lleva el diablo. Suelto el aire que tenía retenido y me dirijo al bar que tengo en la oficina para tomar un trago al seco. ¡Dios! como lo necesitaba. - Y ese quien era? - escucho la pregunta de Kevin a mi espalda con un tono de...celos? naaah eso no existe entre nosotros. - Mi ex. El idiota que se caso con mi hermana - le respondo con honestidad, por que él sabe todo de mi. - ¡¿QUE?! Por que diablos no me dijiste para partirle la cara por imbécil, cobarde y poco hombre? - Tan lindo que se ve así, defendiéndome. Que dije? o sea si es lindo, pero por que pienso como una tonta enamorada? No, no, no, eso es imposible. - Por que no hacía falta, además no debes ensuciar tus manos con lacras como esa. Eres mejor que él - mil veces mejor y en todos, todos los sentidos. - Igual se merece un buen golpe por poco hombre - lo miro y siento una calidez en el corazón cada vez que es así conmigo, la manera de defenderme de lo que sea, parecemos novios, pero eso está lejos de suceder, nuestras reglas lo impiden y además, no quiero dañar nuestra relación con sentimientos amorosos. Aunque a veces me descoloca que sea así, al comienzo de nuestro acuerdo me trataba poco, solo como un negocio, aunque siempre siendo un caballero pero no al nivel que es hoy en día, esto comenzó hace unos meses y me descoloca y asusta un poco. Respiro hondo y saco esas ideas de mi cabeza que no me llevarán a nada bueno. En que momento comencé a pensar estas cosas? - Que haces aquí? No estabas en tu oficina? O quedaste con ganas y vienes por más? - suelto jocosa cambiando el ambiente tenso en el que estábamos pero evitar raros y complicados pensamientos. - Siempre te tengo ganas, pero en esta oportunidad te venía invitar almorzar, ya que no te deje comer o descansar bien el fin de semana - tan atento, basta corazoncito, no pienses de más. - Me encantaría, pero tengo un almuerzo programado con mi abuelo, si quieres nos acompañas, sabes que Nono te tiene en gran estima - mi abuelo lo conoce y lo adora, siempre nos dice que hacemos buena pareja y que deberíamos estar juntos. Si supiera el tipo de relación que tenemos. - Perfecto. Nos vamos? - me ofrece su brazo, el cual acepto gustosa después de tomar mis cosas. Nos vamos entre sonrisas, coquetas miradas y pláticas sobre negocios.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR