Los siguientes días creí que me iba a deshacer de Noah, pero no, no fue así, fue todo peor.
No hay día en que no lleguen ramos de flores a la oficina. A veces cajas de bombones, joyas o peluches. Que? tengo cinco años que me envía peluches?
Todo lo he devuelto a su remitente, no me interesa tener nada de él.
No voy a negar que si ha enviado muy lindos regalos, pero si llego aceptar aunque sea uno, le estaré dando alas cuando no las hay.
De él, solo necesito su ayuda (sin que sepa, por supuesto) para tener acceso a las empresas Russell y nada más, creo que por el momento mi mejor venganza contra él, es no prestarle atención y que me vea en brazos de otro hombre.
Su insistencia me molesta y perturba mi paz mental. No tengo cabeza para nada más, prefiero enfocar mis esfuerzos y energías en vengarme de la Familia Russell, ellos son mi objetivo.
Necesito acercarme de alguna forma a ellos y buscar una prueba que los hunda finalmente.
- Zia, llego otro paquete para ti - ¡Dios mío! que no se cansa este hombre. Tiro mi cabeza al escritorio y me doy un leve golpe de paso.
- Maldita sea, y ahora que es? - pregunto realmente molesta con mi cabeza apoyada en el escritorio, ya me está cansando este jueguito.
Como no escucho respuesta de su parte, levanto mi vista y veo un enorme ramo de rosas rojas frente a mi, Olga lo deja en mi escritorio y vaya que es enorme, cubre buena parte de mi lugar de trabajo.
- Rayos, es muy bello - me da pena lanzarlo o devolverlo. En realidad que esta muy lindo.
Me levanto y me paro al lado de Olga para admirar el regalo.
Las dos estamos frente al ramo mirándolo embelesadas con nuestros brazos cruzados pensando que hacemos ahora con el.
- Tiene una tarjeta...La quieres leer? - pregunta curiosa.
- No, no quiero - le respondo tajante y algo molesta con todo esto.
- Vamos...veamos que dice - Olga va y la saca haciendo caso omiso a mi respuesta.
- Te dije que no quiero saber - le respondo rodando los ojos y derrotada, por que aunque le diga que no, lo leerá igual.
" Se que me equivoqué, quiero decirte que jamás volveré a cometer un error así.
Por favor, vuélveme a querer, mi vida no tiene sentido sin tu amor.
Tuyo N."
Termina de leer Olga y yo quiero vomitar por las palabras. No podía buscar algo más cursi? Volverlo a querer? Ni en mis pesadillas. Ni en mil años luz. Ni aunque los unicornios existieran. Jamás de los jamases!
- Aaaawww que bello - escucho como dice con ternura la loca de mi amiga y yo sin poder creer su reacción. Es que a caso olvidó todo lo que le conté de ese pedazo de idiota?
- Tu estás loca, y por tu reacción, de verdad veo como caen las mujeres con esas simples palabras y promesas que se lleva el viento - solo recordar las palabras me producen alergia en todo el cuerpo.
- Pero si es de lo mas romántico, por lo menos a ti te mandan flores, a mi solo me mandan las boletas del motel - la miro con burla...es una tonta, no puedo evitar reírme y lo hago con gusto.
- Romántico, ni que nada...Me causan repulsión esas palabras - ni en sus rezos vuelvo a creer.
- Bueno puedo ser...pero igual no le quita lo romántico, ya quisiera yo un hombre así - suspira con ilusión.
- Eso, es por que te buscas puros pedazos de imbéciles, deberías elegir mejor o ir por lo menos a mejores lugares, la verdad es que tienes pésimo ojo para los hombres - le he visto cada espécimen a su lado.
- Lo se...no todos se sacan la lotería como tú y El bomboncito de Kevin - lo dice saboreandose los labios, y no se por que me molesta e incómoda ese gesto en ella.
- Si quieres te llevo a Caramel Club y te buscas un buen Sugar Daddy - a pesar que fue ella quien me introduzco en este mundo, jamás ha sido a ese club, ya que es bastante exigente y lamentablemente mi amiga no cumple con todos los requisitos, pero eso no quita que la pueda invitar de vez en cuando.
- En serio? Harías eso por mi? - pregunta ilusionada. Siempre ha querido ir y más cuando le cuento como es el lugar.
- Claro, este fin de semana hay un evento y te puedo llevar conmigo - se supone que voy con Kevin, pero no sé de él hace unos días. Tampoco se si estará este fin de semana para que vayamos juntos.
De todas maneras si no está, iré igual con Olga para que se distraiga y busque a alguien decente.
Olga es hermosa, rubia, ojos azules profundos, alta, como de 1.70, y curvas de infarto, puedo decir con seguridad, que es más hermosa que yo y no me molesta, por que se reconocer la belleza en las personas y por sobre todo, si son mujeres.
No quiere decir que si voy sola me vaya a buscar alguien con quien pasar la noche, iré y solo observare, pero por sobre todo iré para acompañar a mi amiga que se lo merece y para ver si caza una buena presa de una vez por todas.
Olga sale de la oficina emocionada y haciendo planes para el sábado que es el día del evento, estoy segura que me va arrastrar al centro comercial para comprar algo para ese día.
Me giro nuevamente hacia el ramo de flores y no puedo negar que es bello, pero él hecho que Olga lo aceptará significa que estoy firmando un pacto con el diablo...no debería haberlo hecho.
Miro y releo la tarjeta que tengo en mis manos. No sé cómo ahora tiene los cojones para hacer esto, el ramo está bien lindo...
- Y eso? Quién te lo envió? - mierda, cuando llego Kevin?
- Que cosa? - me hago la loca y no se por que.
- Ese ramo de rosas...no es un ramo común - y el como sabe de ramos? Le ha enviado ramos a alguna chica que yo no sepa? por que conmigo jamás lo ha hecho.
Siento su intoxicante perfume a mi costado derecho y veo como deja su maletín en la silla que tenemos en frente.
Lo veo con el rabillo de mi ojo, no le quiero dar la cara, tengo miedo y no se por que.
Desde cuando soy tan temerosa con él? O peor aún, desde cuando tengo miedo en darle una respuesta?
- Y? Me dirás quien te las envío o lo debo averiguar por mi cuenta? - su voz suena molesta y con una pizca de...Celos?
Serán celos lo que siente y por eso este interrogatorio?
Me giro para encararlo y lo que veo me deja sin aliento. Esta con una leve barba en forma de candado, pulcramente peinado y vestido con un traje gris que se ajusta a su cuerpo y músculos, manos en los bolsillos de su pantalón, mandíbula tensa y una ceja alzada esperando mi respuesta.
¡Maldita sea! Esta tan apetecible así, que no me deja pensar coherentemente, no puedo emitir palabras, solo me quedo mirándolo como estúpida, más bien lo devoró con mi mirada.
Siempre he dicho que es guapo, pero hoy lo veo increíblemente más apuesto y sexy que antes.
Ese pelo es n***o azabache, tiene penetrantes ojos negros que hipnotizan, su altura de 1.85 que lo hacen ver más imponente que nunca, y esa mirada que me derriten por completo.
Kevin tiene 35 años pero muy bien conservados, él es como dice el dicho, "está como el vino, cada año más bueno" y si que es cierto, cuando nos ven juntos las miradas de las mujeres hacia mí es de pura envidia por tenerlo conmigo y no con ellas.
- Te comieron la lengua los ratones? - por que esta tan molesto? Desde cuando anda haciendo estas preguntas? Que le pasa a este hombre, no lo entiendo.
Y menos me entiendo yo al no responder a sus preguntas. No tengo nada que ocultar.
- Eeemm...me las envió...emmm...Noah - respondo dudosa, temerosa y tartamudeand, y lo ultimo lo digo casi en un susurro y evitando en todo momento su mirada.
- Perdón? El imbécil de Noah? Ese NOAH?- se escucha molesto y ahora que me giro a verlo, lo veo bastante molesto. Ah? de que me perdí?
En que universo paralelo me encuentro en estos momentos.
No logro entender la reacción de Kevin ante un simple ramo de rosas, no es como que me estuvieran pidiendo matrimonio o algo así.
- Hmmm...Si, él mismo - respondo un poco más segura pero aún confundida por su actitud.
- Y vas y le recibes como si nada sus regalos? - ahora si que me fui a la v***a, que demonios esta pasando aquí?
- Primero, me cambias el tono y segundo, yo no le recibí nada, si debes culpar a alguien debe ser a Olga, ella fue quien la acepto, NO YO - le respondo algo molesta por su actitud tan rara y tirando a los leones a mi pobre amiga.
- ¡Maldita Sea! - lo escucho maldecir mientras se pasa una mano por el pelo.
- Además es el único que le hemos recibido, me ha tenido toda la semana llenándome de regalos que....- nop, respuesta incorrecta, ahora si que se enojo.
Doy un pequeño salto y me alejo unos pasos de él, después de mi pequeño diálogo, que estúpidamente dije y que claramente no debería haber hecho, pegó un grito y se puso a maldecir como animal furioso por unos eternos segundos, golpeó la silla con fuerza, maldijo una vez más antes de agarrar su maletín y salir como alma que lleva el diablo fuera de mi oficina.
Y eso que fue?
Quedo perpleja ante la escena que paso ante mis ojos, jamás lo había visto así.
Mis ojos no se despegan de la puerta de mi oficina al todavía no creer lo que hizo Kevin.
Veo entrar a Olga igual o peor que yo, su escritorio se encuentra frente mi oficina así que si esta la puerta abierta, ella puede ver todo lo que sucede dentro y estoy segura que ella vio todo.
- Y eso que fue? - me pregunta anonadada Olga.
- No...no tengo idea - respondo con mi corazón latiendo a mil.
- Amiga, te lo dije...esos, claramente, son celos -será eso? no lo creo, nosotros no somos ese tipo de pareja.
- No, no lo creo - o si? aaayy tengo mi cabeza vuelta un ocho.
- Entonces como se justifica su accionar? - ni idea, no tengo como responder a eso.
- Será? - me pregunto en un susurro. Pero que hago preguntandome eso? Ya Zia, olvida todo esto que no te hace bien.
- Sip, yo creo que si - se va cerrando la puerta a su salida y dejándome peor.
Mis pensamientos vuelan en mi cabeza y lo intento evitar pero no puedo, la escena de hace unos minutos se repite una y otra vez en mi cabeza.
No, Zia, son imaginaciones tuya. Ahí no hay nada mas que un Amo cuidando su contrato, por que al final del día eso es lo que somos y es el motivo que nos ha mantenido estos años juntos.
No voy a negar que somos buenos amigos o eso quiero creer, pero tampoco soy tan ilusa para no reconocer que si somos amigos es por que desde un comienzo Kevin siempre me quiso hacer su Sumisa y como siempre le di negativas, tuvo que ingeniárselas para acercarse a mi y lo hizo, haciéndose mi amigos, después de meses de insistir y mostrarme las ventajas del juego Amo/Sumisa, me convenció y firmamos el contrato. De eso ya llevamos un año.
Pero, si no existiera ese contrato, seríamos realmente amigos? Somos realmente amigos? O solo es una fachada?
Evito pensar o darle más vueltas al tema y proceso a llamarlo.
No me puedo quedar así.
Primer intento: el tono de llamada suena 5 veces y me envía al buzón de voz.
Segundo Intento: el tono de llamada suena 3 veces y se corta la comunicación.
Que carajos? Este idiota me corto o se corto?
Tercer intento: suena 1 ves y me manda a buzón de voz. Ahora si que me corto, este quien se cree que es?
Último Intento: Ni siquiera da tono de llamada, me manda inmediatamente al buzón de voz.
Maldita sea! Maldita sea! Maldita sea!
Que diablos le pasa a este hombre? Desde cuando se comporta así? Lo desconozco completamente y además, quien se cree para cortarme la llamada y después apagar su celular.
Uuuuuf estoy enojada, ahora yo me enoje.
Solo son unas simples rosas rojas, tampoco son nada fuera del otro mundo para que armara ese escándalo.
Pero si así se quiere comportar, como un niño chiquito, pues bien.
Cuando se le pase la tontera me buscará, no lo pienso hacer yo, por que no hice nada malo.
Me siento de mala gana en mi silla y quedo mirando las rosas de la discordia, tan bonitas, pero causaron tremendo problema, el cual, aún no logro entender.
En serio serán celos por parte de él?
No, no lo son. O si?
¡Mierda!