Elahe El gran día llegó. Me siento nerviosa, emocionada y tengo ganas de llorar, es como si tuviera todas las emociones a flor de piel, mientras Aradia está frente a mí haciendo un facial, mientras Azzoth comienza mi peinado. Puedo ver a través del espejo a mis hermanas arreglándose mientras platican juntas, siempre en su mundo, algo a lo que nunca fui incluida. Suspiró y Aradia toma mi rostro para que la mirara. — Es tu boda, borra esa melancolía, te casaras con el hombre que todas deseamos sea nuestro esposo – me sonríe. — ¿No te sientes mal? – la miró. – Alister y tú tienen historia. — Para nada, Alister era el hombre que decía no querer nada serio – suspira y comienza a maquillarme. – Siempre decía que el matrimonio, el romance y todo eso eran cursilerias que le daban asco, evita

