Lilith La paz es relativa y eso me he dicho todo este tiempo, en especial la última vez que hablé con Boris, sé que algo malo puede venir pronto y lo presiento. Mi paz no iba a ser eterna, mis sentidos siempre están alerta y en especial hoy, aunque mi vínculo con Boris esté “desconectado” lo siento y hoy pude sentirlo como si me dieran un fuerte tirón, es por eso que estoy atenta a todo. Dalgoth se acerca a mí, he estado junto a la orilla del mar como si estuviera esperando a alguien. — Mamá, nadie vendrá, es mejor que vayas a casa – dice Dalgoth. — No lo sé, presiento que alguien vendrá – miro a la puerta de sol, pero no hay nada. – Es más que un presentimiento. — Y crees que este… Dalgoth me mira, nos quedamos en silencio y escuchamos, no creo estar loca sé que escuche. Y hay está

