Alister Las palabras en mi lengua materna se repitieron y desperté de golpe, aturdido y sin saber dónde estaba. Mis manos y pies están con grilletes y cadenas. — Despertaste amor – debe ser una puta alucinación. Amelia. – Te extrañe, creí que estabas muerto. La veo acercarse, su vientre ya es notorio, se para cerca de mí con los brazos cruzados y una puta sonrisa que me dan ganas de borrarla a punta de golpes. — Te voy a matar. — No me matarás, tengo a tus hermanos en mi vientre. — Bastardos son lo que tienes – la miró. – Boris asesinó a mi hermana, es justo que yo haga lo mismo con sus hijos – le sonrió y veo el miedo en sus ojos. — Alister – la débil voz de Elahe me alerta. — Nena – la luz del sol no me deja ver mucho, pero la distingo al otro lado con grilletes y cadenas. – N

