Habia pasado una semana desde la gala y por suerte no habia visto mas a la Carolina, Gabriel por su parte estaba mas en la oficina que aqui, q veces me preguntaba si habia algo mas en nuestro trato, o simplemente era lo que mi prometido falso decía. Gabriel me habia notificado que su familia vendría para las fiestas Navideñas y yo conseguí un refugio, habia armado un invernadero, no creía poder soportar tanto tiempo junto a los padres y hermanos de Gabriel Justo después de unas horas su familia llego. Estaba en el invernadero, mi refugio improvisado, cuando la puerta se abrió de golpe. Gabriel apareció con el rostro tenso y una carpeta en la mano. Su presencia llenó el espacio, como siempre. —Emma, necesito hablar contigo. Ahora. —Su tono no dejaba espacio para objeciones. Me puse de

