Una tarde de Septiembre estoy sentada en mi escritorio enviando unos correos cuando un mensaje en mi bandeja llama mi atención, es una nota de voz de David… me pregunta cómo estoy y me dice que ha estado pensando en mí, inmediatamente un escalofrío recorre mi cuerpo, todas esas sensaciones que me hace sentir con tan solo escuchar su voz, finaliza con un… ¿Te puedo llamar? Sin vacilar tomo el teléfono y marco su número… aun lo tengo grabado.
- Hola, escuché tu mensaje, yo estoy bien y tú?
David: Muy bien, ya han pasado algunos meses y si te soy sincero, aun pienso en ti, no puedo sacarte de mi mente.
- David, todo pasó muy rápido entre nosotros y cuando terminamos quedé devastada, sinceramente pensé que no podría sobrevivir… tuve que visitar un psicólogo para que me ayudara a enfrentar eso que estábamos viviendo.
David: Yo sé que reaccioné muy mal a tus celos y que me excedí, pero me haces mucha falta y ahora estoy seguro de que me enamoré de ti, quiero que me des una oportunidad por favor, eres la mujer más especial de mi vida, sanaste mi corazón y me diste la esperanza de volverme a enamorar.
- Ojalá eso me lo hubieras dicho antes, no habría cometido tantos errores.
David: Podemos ser felices aún, dejemos todo en el pasado y démonos una nueva oportunidad de ser felices.
- Debo decirte algo, estuve "Saliendo" con alguien, las cosas no terminaron muy bien pero francamente me hubiese gustado que funcionaran.
David: Quien es el? Puedo saberlo? Como amigo?
- El es Pablo, es un reportero que vive en Bogotá, él sí vino a conocerme... el tiempo que duró fui muy feliz, es un gran tipo, hasta me compuso una canción, teníamos tantas cosas en común... pero todo terminó y muy mal. Lo que me hace recordar que quiero cerrar mi perfil de TW, me puedes ayudar con eso por favor?
David: Cuenta con eso, y respecto a lo otro, lo siento mucho pero al mismo tiempo me alegra saber que al menos puedo tener otra oportunidad contigo y esta vez no lo voy a desaprovechar.
Cielos, hasta su pregunta de quién es el, me hace recordar a Pablo y su canción favorita de Jose Luis Perales "Y quien es el... en que lugar se enamoró de ti"... ya basta de pensar en él me reprendo.
- Respecto a tu propuesta, déjame pensarlo, te parece?
David: Aquí estaré esperando lo que decidas, ahh y respecto a lo que me pediste, ya te cancelé el perfil, puedes estar tranquila.
- Muchas gracias, es bueno saber de ti.
Al día siguiente...
No puedo negarlo, no pude dormir después de la propuesta que me hizo ayer David, tengo miedo de volver a fallar en el amor, pero al mismo tiempo quiero regresar con David, estar con él es todo cuanto quiero en este momento. Me distraigo recordando como conocí a David hace unos 3 años atrás…
Hace 3 años…
Nos conocimos en una popular red social, cierto día, un amigo en común escribió algo y coincidencia mente ambos comentamos la publicación, de ahí en adelante intercambiábamos saludos que cada vez se hacían mas y mas cariñosos, a eso le siguieron los DM con mensajes especiales y poco a poco fue creciendo una amistad disfrazada de amor. Al mes de conocernos ya éramos novios, nos celábamos y jurábamos amor eterno. David es ingeniero mecánico, apasionado por la aviación y piloto. Yo, ingeniera de alimentos y cuasi contadora, apasionada por las letras y la buena música, vivíamos en ciudades diferentes, a 1000 km lineales como solía decirme David, tanto que no nos podíamos ver frecuentemente. Muchas veces planeamos vernos en Medellín y en Bogotá pero por cosas del destino fue imposible... así pasaron nueve largos meses entre noches calientes de sexo virtual deseando el éxtasis de estar piel con piel. Alguna vez noté que una amiga de él se pasaba de la raya con sus comentarios y le enviaba besos virtuales, muy melosa como para ser solamente su amiga, empecé a seguir a esa chica y a comentar las fotos de mi novio de manera más asidua, cuestión que llamó la atención de esa chica y de mi novio quien me reclamó por hacer eso a lo cual tuvimos nuestra primer pelea y rompimos por primera vez. Yo lo celaba hasta con su sombra en vista de las frecuentes desapariciones de quien consideraba, era mi novio, y el, a cambio lo justificaba diciéndome que tenía itinerario internacional. Era una difícil y adictiva relación, pero solo bastaba una llamada para volver a encender la llama de ese frustrado amor en mi corazón, en ella, David me decía que me extrañaba y que me tenía una sorpresa... acto seguido le paso el teléfono a su padre quien me confirmó que en quince días vendrían a Medellín y que sus padres me querían conocer.
Había pasado una semana desde el fallecimiento de su abuela materna y él y su padre querían sacar a la señora de su estado de crisis y aprovechando que era el festival de salsa en la ciudad decidieron matar dos pájaros de un solo tiro y así salir de la rutina y conocerme también.
Los días pasaron en cámara lenta y fue por fin un viernes 26 de julio a las 11 pm que David me llamo para confirmarme que ya estaba en Medellín en compañía de sus padres y que quería verme a primera hora.
Como si de telepatía se tratara, ninguno de los dos pudo dormir esa noche pensando en el ansiado encuentro, por primera vez en 9 meses de relación virtual nos encontraríamos cara a cara, por primera vez nos tocaríamos y por primera vez confrontaríamos la realidad de todas aquellas fotografías casuales y muy intimas, las cuales nos convertían en cómplices y amantes reprimidos.
Así llego el sábado y muy a las 10 am, estaba yo, en la recepción de su hotel, con unos pantalones verdes ajustados que dejaban ver mi figura delgada de piernas torneadas por el ejercicio y un trasero bien proporcionado y una blusa negra de cuello alto (para no mostrar más de la cuenta, no quería que pensara que soy una resbalosa) buscándole entre los huéspedes que salían de los ascensores... Así de pronto mis ojos color marrón divisaron entre la gente a un hombre de 1.80 cm de estatura, blanco, acuerpado, y, aunque tenía una mezcla de sentimientos, la curiosidad de descubrir si había química entre ambos me llevo a dar el siguiente paso y acercarme a él, era nuestro primer encuentro y no sabía cómo iba a resultar.