Había estado practicando alrededor de cuatro horas, estaba más que lista para esto. Carl me había dado una vestimenta que apenas me cubría, odiaba estar así, tan expuesta. Tenía diamantes incrustados que brillaban con la luz, deje mi cabello rubio suelto y ondulado, mi maquillaje no era sencillo pero tampoco tan cargado, estaba perfecto, para mi gusto. Una vez termine me puse la bata y salí de camerino en busca de mi jefe, los busque por su oficina pero no se encontraba, llegue a la parte de atrás y, ahí estaba, fumando en una posición relajada. — Carl — Llame su atención. Sus ojos cayeron sobre mí de inmediato. — ¿Sucede algo estrellita? — pregunto frunciendo las cejas. — ¿Es necesario utilizar tan poca tela? — le mostré lo que llevaba debajo de la bata. —Si lo es, por eso t

