El cuerpo de la chica temblaba descontroladamente, estaba aterrorizada. No comprendía que era lo que quería hacerle Antoine, este comenzó a dar vueltas a su alrededor aumentando su nerviosismo. Ahogada con su propio temor intentó levantarse para correr lejos ¡Tenía que huir! Quien sabe que le haría esa loco. Pero en cuanto puso el pie de forma que pudiera impulsarse una nueva mano la tomó con fuerza del cabello tirándola de regreso al suelo. Aturdida observó el putrefacto rostro de Orson quien parecía sumamente divertido con toda la situación — ¿Qué pretendías hacer niña tonta? ¿No te enseñaron que cuando alguien te habla debes prestar atención? No seas maleducada. — Siseo cerca de su rostro haciéndola estremecer. — ¿¡Aléjate!? — Chilló sintiendo como sus ojos se llenaban de lágrimas. —

