El sol comenzó a salir calentando su cuerpo poco a poco, sin embargo a pesar de estar en el exterior no sentía frio, su estómago ya no dolía pues una comida decente y descanso fueron suficientes para reavivar sus energías, esto claro a pesar de no dormir mucho, pues las pesadillas no la dejaban en paz… En cierto modo, el desahogarse fue su mayor alivio y tras despedirse de Alexander, los pensamientos volvieron a tomar su mente llevándola al pasado. No esperaba poder tratar con él como si fuesen amigos de toda la vida, pero se sentía un poco más tranquila sabiendo que no le guardaba rencor, y el saber que la ayudaría a encontrar a Eva la llenaba de esperanzas. Así que decidida a seguir con lo que estaba haciendo se levantó y entró a la casa, algunos ya habían despertado y trabajaban sin de

