LA BODA DEL REY OSCURO

1770 Palabras
CAPITULO 4 LA BODA DEL REY OSCURO ✯¸.•´*¨`*•✿ ✿•*`¨*`•.¸✯ El día había llegado trágicamente para el rey, el bosque blanco no había regresado a su amada Lady Gala por lo cual su majestad debía casarse con otra mujer, una a la cual jamas llegaría amar aun así el consejo le exigía tener una reina para su pueblo, estaba dispuesto a cumplir el reinado que le había prometido a un pueblo que lo aclamaba como el futuro de todo el continente. la noche anterior su majestad no pudo dormir, camino por los pasillos de todo el castillo recordando a su amada esposa, esa dulce joven a la cual amo sin darse cuenta pero se convirtió en la mujer mas importante para su vida, después de haberla perdido el rey perdió todo interés relacionado al amor y estaba seguro que aun casado no soportaría a su futura esposa, ni su nueva faceta de casado con otra persona que no fuera su luna rosa, se embriago y pidió traer a una prostituta del pueblo mas cercano para saciar el deseo que sentía por su esposa. Su consejero lo despertó, pasada la diez de la mañana recordando a su majestad que se casaría en apenas dos horas, junto al hechicero miro la difusa imagen de su hermano el príncipe Acher que le regreso una pizca de felicidad a su alma, como de costumbre su hermano le dio una moneda de oro a la mujer que había acompañado a su hermano en la faena nocturna, ordenando que no podía hablar de su encuentro con el rey, entregando una segunda moneda por su silencio y agradeciendo por su servicio a la corona. El rey abrazo a su hermano feliz de verlo nuevamente después de tanto tiempo encargándose de la gran ciudad. —¿Como estas hermano? —pregunto el príncipe preocupado por su rey —. Me da gusto verte de pie y luchando por tu pueblo. —Te debo todo esto a ti —abrazándolo —. Me has cuidado el cul*o todo este tiempo. —No es nada, para todo lo que has hecho tu por mi. ¿Como sientes a tu nueva esposa? —Me conoces, la razón por la que esa prostituta estaba en mi cama es porque odio lo que sucederá en dos horas. —Se cuanto amabas a tu esposa, pero este es tu deber hermano. —Lo se, por esa razón estas aquí frente a mi, me casare con la hija del duque y tu estarás a mi lado como mi príncipe y mi hermano. —Lady Gala te amaba hermano y estoy seguro que entenderá esta decisión. —Maldita sea —grito el rey —. Odio que todos crean que conocen la respuesta de mi esposa, podría estar odiándome por traicionar nuestro pacto de sangre. —Esta muerta hermano. —No me resigno a darla por muerta, la extraño cada maldito día de mi vida, su ausencia me ha destrozado el alma —dijo el rey lanzando al piso toda la mesa que habían servido para su desayuno —. Ella siempre estará viva en mi corazón, en mi vida y el mi alma. —Toda tu familia lo entiende y creo que se lo has dejado claro a tu nueva esposa, pero no puedes seguir lastimándote de esta manera por la verdad hermano, aunque te duela tu esposa ha muerto y dentro de dos horas Lady Sonia sera la nueva reina de esta nación y sera tu nueva y única esposa. El príncipe abrazo con fuerza a su hermano consolándolo por la desdichada vida que estaba llevando desde la perdida de su amada esposa, el sabia el sentimiento de perder a la mujer que amas, conocía el dolor que se siente en el alma por despedirte para siempre del gran amor de tu vida, pero estaba frente a su rey a su amado hermano y aunque el jamas fue digno de la corona había sido criado para portarla algún día y conocía las leyes y responsabilidades que significaban llevar esa corona, estaba aquí dispuesto ayudar a su hermano y no pretendía lamentarse junto a el, su trabajo como príncipe y hermano del rey era animarlo y hacerlo entender de que esta boda era lo correcto aun cuando el corazón de su majestad estuviera roto. Ayudo a su rey a vestirse, colocando en sus hombros la capa roja con hilos dorados y dando el aviso de que las trompetas del castillo dieran inicio a la caminata del rey hacia la iglesia. El rey hizo el recorrido callado al lado de su hermano y su hijo Tristan, Lady Sonia camino con un hermoso vestido hacia la mano de su rey, un hombre que se mostraba completamente frio frente a ella. Se dio inicio a la ceremonia, mientras su futura esposa esperaba ansiosa que se le declarara marido y mujer, su majestad recordaba su boda con su luna rosa, aun sentía sus delgadas y suaves manos temblar entre las suyas y su temblorosa voz aceptar ser su esposa hasta que la muerte los separe, Lady Sonia apretó sus manos regresando al rey a la realidad , donde se le pedía empezar el proceso de convertirla en su esposa colocando su capa sobre la joven y jurar protegerla y amarla, el rey dio un soplo de aire resignado a que esta era su nueva vida, con la ayuda de dos de sus dedos soltó el lazo que sostenía su capa a su cuello. La ceremonia fue interrumpida por uno de sus comandantes, causando murmullos en el salón, el soldado de la guardia oscura no dejaba de gritar “su majestad” —¿Cómo te atreves? —levantándose el duque con espada en mano para castigar al soldado. —Siéntese duque —grito el rey —. ¿Qué sucede Rom? —pregunto el rey a su comandante. —La reina Majestad —tomando un poco de aire —. La reina ha regresado. Un murmullo de sorpresa hizo eco en la multitud mientras el rey dejo caer la capa al piso y corrió hacia su soldado, tomando sus hombros y preguntando ¿Dónde estaba su esposa? —El general River la lleva en brazos a sus aposentos. El rey corrió junto a su cuñado Rogerson y su hijo Tristan a verificar que la noticia fuera real, dejando a la familia del duque plantada en plena ceremonia, corrió como si no hubiera un mañana emocionado, su corazón volvió a sentirlo después de mucho tiempo, latía a gran velocidad, entrando al castillo y subiendo las escaleras rápidamente, la puerta de la habitación estaba abierta y dudo en entrar, pensó ¿Qué seria de su vida si se tratara de un error?, escuchando que su cuñado gritaba que trajeran al doctor. —Es ella padre —grito su hijo emocionado. El rey entro apresurando sus pasos hasta la cama donde su esposa yacía dormida, se abalanzo sobre ella tomando su hermoso rostro entre sus manos y dejando caer las lagrimas que sus ojos desbordaban de felicidad, su piel lucia tan blanca como de costumbre y su hermosa cabellera castaña estaba completamente suelta, su cuerpo estaba helado, por lo que ordeno traer mas mantas. —¿Cómo la hallaste? —pregunto a su cuñado. —No quería presenciar su boda majestad, por lo que me fui hasta lo mas alto del castillo a vigilar y tomar chocolate caliente, cuando de repente la vi, camino desorientada hasta el portón y entonces baje con rapidez y la tome en mis brazos antes de su desmayo. —Mi amor, estas aquí —tomando su mano. —Esto es un milagro —dijo Rogerson, secando sus lagrimas. —Solo el doctor y Marcel pueden entrar. Sus doncellas entraron entre lagrimas a ver a su amada Lady. —¿Podemos limpiarla majestad? ¿calentar su helado cuerpo? El asintió sonriendo, porque sabia que ellas habían sufrido tanto como el por perderla. —Majestad —Marcel inclinándose —. El duque exige su presencia. —¿El duque olvido quien es su rey?, encargate Marcel, mi esposa volvió. —Me llena el corazón de alegría majestad, pero hay que arreglar el problema de la familia de Ariant. —No tengo tiempo para esto Marcel —grito el rey. —Lo se majestad, pero es urgente. —Kingston —su tía exigiendo ser recibida por su sobrino. —Ahora no tía. —Me temo que su tía sabe que hacer en estos casos —susurro su consejero. —Espero tengas una solución para esto tía. —Es una alegría que tu legitima esposa este de regreso, en verdad me da gusto y lo sabes. —¿Pero? —dijo el rey caminando en el pasillo —. Te advierto que nada va a cambiar Gala regreso y estaré con ella. —Eso es lógico hijo, pero lamentablemente la humillación que esta viviendo Lady Sonia tampoco la podemos cambiar, pero si debemos solucionarla. —¿Cómo? —Se me ocurre una boda entre otros miembros de la familia. —El tiene solo hijas hembras, Acher es viudo. —Lo se hermano, te agradezco que tu primer nombre sea yo, pero son hijas del duque, no pueden casarse con un viudo que ya tenga hijas sin la autorización de su padre, me temo que tendrás que hablar personalmente con el duque. —No me apartare de ella cuñado —dijo Rogerson. La princesa Ana se presento ante su hermano con la esperanza en su rostro de que fuera real la llegada de su amiga nuevamente a sus vidas, el rey acaricio su rostro y le regalo una sonrisa asintiendo. —Necesito que la cuides hasta mi regreso, debo solucionar lo de la boda fallida. —Lo se, te juro que cuidare de ella con mi vida. El rey entro a los aposentos donde las doncellas de su esposa la habían aseado, tomo su mano y beso sus labios mientras el doctor la revisaba y daba aviso de que sus latidos estaban bien, ella estaba viva y aun tenia la cicatriz en mitad del pecho con la cual su padre el rey Thor le había robado la vida, intento arrebatar el maldito relicario que había retrasado su regreso pero nuevamente era imposible. Ella abrió sus hermosos ojos verdes, sentándose en la cama un poco contrariada mirándolos a todos con cierta sorpresa, soltando la mano que sostenía el rey. —¿Quiénes son ustedes? Fueron las primeras palabras de Lady gala ante todos los que la amaban.
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