***NARRA MARCO*** Cuando ya estábamos todos los empleados de la constructora en nuestros respectivos lugares en la sala de juntas, pude notar cómo todos se quedaron impactados al ver a Ivonne, se veía realmente preciosa y desde ese momento supe que más de alguno de mis colegas y amigos iban a querer salir con ella, para algo más que para trabajar. Comencé a dar la junta como cada semana, poniéndome al día de todos los clientes que llevábamos todos como empresa, individualmente y con los nuevos prospectos que poco a poco se iban integrando. Hacía pocos días me habían encargado un proyecto que querían específicamente a una arquitecta mujer para eso y ahora que en la constructora contábamos con la presencia de Ivonne era el momento de darle además de la bienvenida a su primer cliente como p

