***NARRA JULIÁN*** Marco y yo llegamos a la casa de la mamá de Paloma en tiempo record, quizás porque ya nos urgía que ella nos despejara las dudas que ciertamente se iban acumulando tanto en mi mente como en la mente de Marco, pues queríamos y necesitábamos saber toda la verdad, en mi caso era muy importante. Yo no quería que mi Paloma resultara lastimada o herida de ninguna manera. La mamá de Paloma, la señora Natalia iba llegando justamente a su casa cargando unas bolsas del mandado, Marco y yo bajamos de mi auto y decidimos abordarla de una buena vez. –Hola buenas tardes, Doña Natalia – La saludé yo – Permítanos ayudarle con sus bolsas. –Hola Doña Natalia, si déjenos que la ayudemos que se ve que pesan demasiado esas bolsas. No le vaya a hacer mal cargarlas – Le dijo Marco ofrecién

