Lexie Tengo el corazón roto, terminar con Adrien ha sido más duro de lo que pensaba, sobre todo porque tuve que marcharme antes; quería que tuviéramos una noche solo para los dos, dormir a su lado y amanecer en sus brazos, pero Salomé apareció y cambió mis planes. Me subo al primer taxi que veo pasar y le pido que me lleve a casa, durante el camino, mi único pensamiento es Adrien, sus besos, sus caricias, la manera dulce que me hizo el amor… Fue hermoso, perfecto e inolvidable. No me arrepiento de haberme entregado a él porque sentí su amor en cada toque, en cada mirada, en cada beso que me dio. Jamás olvidaré lo que sentí estando debajo de su calor, nunca dejaré de amarlo aunque el dolor me consuma. Cuando el chofer detiene el auto frente a la casa de mis padres, me seco las lágrimas

