-¡Steven! ¡Maile! ¿Dónde están? - Abigail llamaba al llegar del trabajo. Se quitó los zapatos, y los arrojó, mostraba cansancio. Su cabello recogido en una coleta alta, estaba más largo, llegándole a la mitad de la espalda. Sus caderas ahora más anchas, se notaba el cuerpo de mujer. Vivía en una pequeña casa en un pequeño barrio residencial de Madrid, acompañada de Steven logro soportar el peso del dolor y el pasar el tiempo, fue olvidando lo que vivió. La casa era muy agradable la pequeña sala estaba condicionada como si fuera oficina, papeles por todos lados, había una estantería donde estaban ubicados muchos libros y muchos planos. -¡Mamá! - gritaba una vocecita llena de alegría que se abalanzaba a sus brazos y besaba a su cansada madre. La madre la alzo y con ella fue y se sent

