La boda que por tantos años esperada por Celmira, está por realizarse. En su rostro se refleja la alegría que no puede ocultar. Se ve hasta más jovial. Eliam está organizando el viaje de luna de miel, que va a ser una sorpresa para su esposa como otras que ya le tiene lista. Acaba de llegar a la mansión de Celmira, le trae unos documentos que le entrega a Celmira que es la que está organizando todo. Desde la compra de la nueva casa y documentos de la empresa. Ella se hará cargo mientras el mes que dura el viaje de boda. -¡Esta preciosa!- la saluda abrazándola y le da un sonoro beso en la mejilla. Él se siente y se ve muy feliz. -¡No seas así! - ríe alegre. Lo mira con adoración. Le encanta verlo feliz ¡Por fin! Después de tanta tristeza y soledad. -Aby, ¿Dónde está? -la

