Después de esa charla, Mike simplemente se rió. Dijo que era imposible que matáramos a una niña y que de hecho él sólo había escuchado de ella por mí pero que jamás la había visto. Yo le dije que eso le facilitaba ayudarme a matarla. No la conocía, no sabía nada de ella. Él dijo que hablaríamos después. Me llevó a casa y descansé. Ahora estoy con Evans, mi madre insistió en traerme con él. Ahora que sé la verdad, es fácil volverme "inestable". —Creí que jamás vendrías, Faith. Te haz saltado varias sesiones. —Digamos que ya no me hace tanta falta venir aquí —respondo sin mirarlo. —Soy tu terapeuta, Faith. Soy tu amigo. —Entonces ¿no sabías mi historia? —Claro que la sabía pero me pagan para ser discreto y tus padres me pidieron que no hablara contigo al respecto. Me levanto de silló

