Capítulo — El Viernes de la Víbora El viernes amaneció con esa calma engañosa que precede a las tormentas más destructivas. El sol se filtraba por las ventanas como si quisiera dar una tregua, pero Lucía sabía que el día no traía paz… sino oportunidades y ella no pensaba desaprovecharlas. A primera hora, había intercambiado mensajes con Andrea. Confirmaron el encuentro para la noche, como si fueran dos piezas de ajedrez que se movían con total sincronía. Nada podía salirse de su control, no hoy. Lucía necesitaba tener las riendas, no solo de esa cita, sino de todo lo que iba a ocurrir con Clara. Pero esa no era su única jugada. En paralelo, tenía en la mira a la pareja de viejos verdes que había estado tanteando desde hace días . Los había estudiado según lo que le contaba Andrea

