Capítulo 49

1005 Palabras

Capítulo 49 Ayer decidí seguir el consejo del anciano y fui a la iglesia. Estuve sentado más de una hora rezando, pidiendo que Vero sobreviviera. Lo hice también en casa. Y hoy, antes de ir a ver a Vero, pasé por la habitación donde estaba el anciano. Ramón estaba acostado en la cama, tapado con una manta delgada, leyendo algo mientras arrugaba la nariz de vez en cuando. —Buenos días — dije mientras me sentaba junto a él, y me dedicó una sonrisa cansada. —Hola, muchacho. ¿Qué te trae por aquí? —Pensé que quizás necesitaba compañía, así que vine. —Tu novia necesita más compañía — respondió. —Iré con ella en un momento. Quería venir a verlo primero. —Es un gesto muy amable — dejó el periódico en la mesa de noche y se incorporó lentamente, gimiendo de dolor. Sentí mucha lástima por él.

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR