—Él... no ha hecho nada que yo no quería que hiciera—le respondo con la verdad. Sé que mi respuesta revela algunos elementos de mis sentimientos. Se le nublan los ojos y estoy seguro de que lo sabe. Papá toma mis dos manos y suspira. —Anastasia, eres muy joven. No sabes cómo operan los hombres así. Ellos rompen a las mujeres como tú. Joven e inocente. No puedes confiar en él. No puedes. Nunca serás el número uno en su vida. Solo serás una cosa. Por favor, créanme en esto—me suplica. Lo que está diciendo… sé que es verdad. Me preocupé al respecto y vi lo que quería ver a través de los momentos que pasé con Ivanov donde vi su alma. —Él nunca te amará—agrega mi padre. Tengo que contener las lágrimas. Espero que no pueda ver mi confusión interior porque vuelvo a sentir esa sensación de tr

