La batalla había terminado. Zyorg era el vencedor y ahora acabaría con Xenón tal y como lo indicaban las normas del combate de honor. Elizabeth, al ver lo que haría Zyorg, sintió un hueco muy grande en su estomago al saber que aquel hombre que amaba estaba por matar de una forma tan fría a su contrincante. No se sentía con derecho a oponerse, o poner una queja, ella misma había estado masacrando tropas enemigas durante todo el día y Zyorg, junto a sus amigos, también habían hecho su parte. Pero, muy por lo general, esas muertes se dieron en combate, en el calor del momento donde era matar o morir. Aquí la historia era distinta. Zyorg había vencido, su oponente estaba bajo su merced completamente indefenso y él de todos modos lo iba a rematar. Posiblemente fuese una guerra donde no había cuartel sin embargo, para desgracia de ellos, Elizabeth había conocido la compasión muchos años antes. Sabiendo que podría ser mal vista su oposición por sus amigos o peor, el mismo Zyorg, tuvo que pensar rápidamente en una respuesta ingeniosa o de lo contrario aquello que amó de Zyorg moriría junto con su contrincante.
Las tropas de Víctor estaban saliendo del edificio, Xenón lo miraba a los ojos y a la vez veía esa espada cerca de su caja madre. Sin embargo algo estaba pasando, Zyorg se veía dubitativo.
- ¡Comandante!- le dijo Ultrior molesto- termine esto, ya sabe que son las reglas
- Si, cierto- se disculpó Zyorg dispuesto a eliminarlo cuando Elizabeth le espetó
- ¡No te sabia tan hipócrita, Zyorg!
- ¿Eh?- preguntó Zyorg sorprendido desviando su mirada de su adversario- ¡¿Qué quieres decir con eso?!
- La razón por la que estas peleando al punto de arriesgar tu vida- le contestó Elizabeth molesta continuando con su forcejeo para liberarse del fuerte agarre de Ultrior
- Funciones primarias- la corrigió Lition
- ¡Como sea!- exclamó Elizabeth molesta, continuando con su explicación- la razón de esta pelea es porque no estabas a favor de cómo eran las cosas en tu planeta. No te gustaba como los trataban en base a sus composiciones metálicas e iniciaste toda una rebelión por la causa de cambiar las cosas
Zyorg la miró sorprendido y ella también vio la duda en sus ojos. No quería matarlo pero no sabía cómo proceder ante esas leyes o como rebelarse siquiera, por lo que decidió ayudarlo.
- Y ahora, habiendo obtenido una gran victoria en un combate uno a uno por tu honor ¿Piensas matar a tu adversario con la mayor sangre fría solo porque sigues las mismas reglas contra las cuales te rebelaste hace tanto tiempo atrás?- esbozando una sonrisa, añadió- si eso no es hipocresía entonces no sé que es
- ¿Y tú que sugieres?- le preguntó Ultrior molesto sosteniéndola con mayor fuerza, casi al punto de querer romperle el brazo
- Que viva- le respondió Elizabeth dando un empuje mayor, el cual nacía por su amor hacia Zyorg, logrando soltarse del agarre de aquel Metal con forma de Lobo- que se encuentre en funcionamiento con la agonía de su propio deshonor. Aparte que un prisionero puede decirnos todo lo que sabe sobre las demás tropas de Corgana o algún otro General suyo, como su ubicación actual por ejemplo
Zyorg la miraba en silencio y vio a los soldados de Víctor acercarse a ellos.
- Comandante… por favor… ¡Hágalo! - le pedía con un gemido Xenón- ¡Acabe conmigo!
- Creí que eras mejor que eso Zyorg- lo condenó Elizabeth con un tono de claro enojo- aun lo creo, pero si lo matas entonces ya no podré seguir viéndote como mi amigo… sino como un vil asesino hipócrita
- Elizabeth- murmuró Zyorg sorprendido bajando su cabeza
- Haz lo que quieras, al final de cuentas es tu guerra, pero no deseo verte otra vez si lo matas- le respondió ella dándole la espalda alejándose de allí
Zyorg se mantuvo en silencio mirando a su adversario. Tras largar un fuerte grito, enterró la espada y se retiro de allí. Ella se detuvo sorprendida, agrandando sus ojos de forma silenciosa intentando ahogar una exclamación de sorpresa. Zyorg pasó a su lado y le dijo a Van Gunderg.
- ¡Preparen el calabozo! Tenemos un prisionero de guerra que quizás quiera hablar
- ¡Si señor!- le respondió Van Gunderg asintiendo con su cabeza
Elizabeth se dio vuelta y vio como la espada estaba enterrada en el césped mientras un decepcionado Ultrior, junto a Lition, apresaba a Xenón. Volvió a ver a Zyorg, él se dirigía al interior de la mansión en silencio. Se detuvo, solo un momento, para decirle:
- Fue por ti que lo deje vivir, solo por eso y por nada o nadie mas- después continuó camino sin verla una vez siquiera
- Gracias James- le dijo Elizabeth sonriente, sin embargo él no le dijo nada
Los demás se mantuvieron en silencio. Algo había pasado, algo que ella podría, o no, desconocer pero que no era algo que quisieran hablar esa misma noche. Elizabeth se dirigió a donde estaba su habitación, entró a la misma y se desvistió para poder dormir. No hubo ninguna intrusión esa noche. Ella, en el fondo, se preguntaba si había hecho bien o no al intervenir, incluso se preguntó si Zyorg aun la amaba. Tras un largo rato de pensarlo y sobre pensarlo, se durmió.
En su pieza, Zyorg estaba mirando la luna mientras se hacia la misma pregunta que Elizabeth entre otras más como: ¿Quién era él en realidad? O ¿Qué era él? ¿Un héroe, un rebelde o un hipócrita? Se mantuvo despierto toda la noche haciéndose esas preguntas sin poder llegar a una respuesta concreta.