Narra Sophia. —Ok, Sophie. Llegó tu momento. —Le hablo al reflejo mío del espejo. Los meses que faltaban para ingresar al nuevo instituto, se pasaron volando. Tengo puesto mi uniforme, y estoy intentando darme ánimos para afrontar mis acciones. Ya he tenido la experiencia de ser la chica nueva, sin embargo, estoy nerviosa. Siempre es embarazoso que lo vuelvan a ver, hacer la dinámica del nombre en cada clase nueva. Escuchar a los compañeros presentarse. Esas situaciones siempre me ponen incómoda. Ser el centro de atención no es lo mío. Hoy mi madre me va a llevar al nuevo colegio. Quiere ser parte de: "Mi primer día de clases". Stefan sigue viviendo con nosotras, lastimosamente. Sigo sin evitar sentirme intimidada con su presencia. No ha vuelto a llegar alcoholizado a la casa

