Las manos me sudan, aunque el procedimiento de la cirugía láser es sencillo, esto me tiene nerviosa, porque más que solucionarme el problema de la vista, es el primer paso para dejar de esconderme tras estos cristales de aquellos hombres mal intencionados. O al menos eso es lo que me dijo mi abuela toda la vida. -Tranquila, nada malo te pasará – me dice Abraham -. Me la hice hace algunos años y te prometo que te cambiará la vida. Y te tengo otra sorpresa luego de esto. -¿Más sorpresas? Tú te estás pasando, se me hace que quieres hacerme un cambio al estilo de “Ugly Betty” – me río y él se contagia -. -¡Claro que no! Con todas esas cosas encima, siempre fuiste hermosa, pero te engañaron con palabras de odio. Ahora deja que te ayude a soltarte en el resto del mundo, has de cuenta que est

