-¿Qué tienes para ofrecerme? – le pregunto con seriedad, aunque por dentro quiero decirle que sí -. -Tengo mi corazón, mi cuerpo, mi vida completa. Todo lo que quieras de mí y más. -Mmm… no me parece suficiente, ¿estás seguro de que quieres casarte conmigo? -Sí, como nunca antes estuve seguro de nada en mi vida, solo de mi amor por ti – lo veo con intensidad, arrodillado y decido que tan solo un poquito más -. -Creo que lo pensaré – le digo y paso por su lado para irme a la habitación para vestirme e ir a la obra -. -¿Sabes que no voy a descansar hasta que me digas que sí? -Cuento con ello, querido. Me encierro en la habitación y me quedo apoyada en la puerta unos minutos, mi corazón se encendió por completo, mi ropa interior estuvo a punto de caer y me muero de ganas de estar con é

