Capítulo 4

1468 Palabras
Will Mi nombre es William Schuester. Tengo 25 años, soy profesor de literatura en una escuela secundaria. La literatura es mi vida, es lo que más amo aparte de mi familia y de los hombres... Así es.... Soy Gay y no tengo ningún problema en decirlo, lo sé desde que tengo 15 años y estoy orgulloso de quien soy. Ahora es fácil para mí expresarlo, pero cuando era un adolescente de 15 años no me encontraba tan orgulloso de mi orientación. Ah sido un largo y duro camino estos 10 años que me tomó aceptar quien soy soy y estar orgulloso de serlo. No sólo para mí fue difícil la aceptación sino también para mí familia que han recorrido ese camino a mi lado. Ahora, a mis 25 años, trabajando de mi profesión soñada puedo decir que me encuentro verdaderamente feliz. Obviamente aún me quedan muchas metas que cumplir, pero para eso necesito algo mas bien a alguien con quien cumplir esos objetivos. No ah habido nadie importante en mi vida en cuanto a relaciones de trata. Eh salido con uno que otro chico, pero nada serio. Ellos no quieren nada serio. Yo soy de los que les gusta sentar cabeza de jóvenes. Nunca fui de la clase de chicos que les gusta salir, beber, las fiestas; era de los que preferían quedarse en su casa leyendo un buen libro o viendo una película. Y lo sigo haciendo, pero me gustaría tener a alguien a mi lado que me acompañe. Desde que me mudé de mi casa a un pequeño apartamento me siento mas solo de los normal, no es fácil encontrar a esa persona. Me refiero a la indicada, como la que se leé en los libros o que muestran en las películas. La que te hace sentir cosas que antes no sentías, la que con solo verle te alegra el día, con quien no puedes vivir sin verle. Soy bastante cursi, lo sé. Pero que puedo decir, soy un romántico empedernido. Creo en los finales felices y sueño con el día que me toque a mi ser amado por alguien y entregarle mi corazón. Volviendo al presente. Llegó a mi apartamento luego de terminar mi jornada en la escuela, me preparo algo para comer y prendo el televisor poniendo las noticias. Me siento y comienza a comer tratando de enfocarme en lo que estaba mirando pero mi mente me traiciona y me aparece el recuerdo de mi nuevo alumno. Mi mañana había comenzado normal, me habían informado que iba a tener dos alumnos nuevos en mi clase, dos hermanos. Empezé con mi clase y me percato de que entraron dos chicos. Y ahí lo ví... No se porque llamó mi atención, nunca me había pasado con nadie y mucho menos con uno de mis alumnos. Su cabello era corto, n***o y tenía una mirada muy hermosa en la cual destacaban sus brillosos ojos celestes. Resultó ser un amante de la literatura como yo. Pero eso no importaba, es un alumno mío y no puedo tener esa clase de pensamientos. Y mucho menos si el es heterosexual. A quien quiero engañar, no puedo sacarlo de mi cabeza. Suspiro y guardo mi plato intacto con comida en la heladera. Me acuesto en el sofá y trató de dormir un rato pero al cerrar los ojos lo único qué veo es su bello rostro. Abro los ojos mirando al techo y sin pensarlo sale una única palabra de mi boca - Dominic - suspiro- Maldición, estoy perdido. - suena mi celular. Veo la pantalla y atiendo *Llamada* - Hola mamá. - Willy, cariño. Te esperamos ayer a almorzar, no fuiste. - Ya lo sé mamá pero tenía muchos exámenes que corregir - miento. - ¿Exámenes? Si las clases recién empiezan. - Sabes que me gusta ser exigente. - Claro, como digas - dice sarcástica. No me creyó. - Sólo quería cerciorarme que estés bien. - Estoy bien mamá, no te preocupes. - Como si fuera tan fácil, no basta con que lo digas. Te veo y me aparece un nudo en pecho. - Mamá no exageres. - Pareces un muerto viviente. - Gracias por cumplido, sabes por momentos así me siento bendecido de ser tu hijo - digo sarcástico en broma. - Tu padre piensa igual yo. - Es porque tú le metes esas ideas en la cabeza. - ¿No quieres que llamemos a la Dra. Phillipe? - ¡Mamá no estoy loco! - grito molesto. - No digo que lo estés, capaz que necesitas hablar con alguien ya que con tu familia no lo haces. - Madre me voy, tengo cosas que hacer. Lo pensaré ¿si? - digo para dejarla tranquila. - Está bien Willy, te quiero. - Yo también ma - corto. *Fin llamada* Se que sólo trata de ayudarme pero lo que menos necesito ahora es a mis padres preocupándose por mi. Lo han hecho desde que era un adolescente y quiero darles un respiro. **** DOMINIC El día pasó más rápido de lo qué crei. No fue tan malo como pensaba, fue normal. Lo único que hice fue entrar a clases y al salir juntarme con Marco y Gregorio ya que éramos los nuevos y nos miraban raro. A Bruno fue a quien mejor le fue, hizo dos nuevos amigos. Lo que nos sorprendió porque siempre le cuesta sociabilizar. De mi día fueron interesante dos cosas: una mi compañero en literatura, quien no dejaba de mirarme. Pretendía que no me diera cuenta, pero fue bastante obvio ya que sentía sus ojos verdes sobre mi. Por otro lado mi profesor no sólo porque era muy lindo y sexy, sino porque me llamó al final de la clase para regalarme un libró. Ya se que no es la gran cosa pero es la primera vez que me regala algo alguien que no es de mi familia y sobre todo un libro que es algo muy personal. Habíamos terminado de cenar, yo estaba en mi cuarto sentado en la silla de mi escritorio leyendo muy entretenido mi nuevo libro que no escuche cuando mi mellizo entro. Me percato de su mirada, y doy un brinco hacia atrás. - Dios.... ¡Marco!. ¿Hace cuanto que estas parado ahí? Podrías tocar sabes. - 5 minutos, talvez menos. Lo siento - dice lo último riendo- ¡¿Ya estas haciendo tarea?! - dice escandalizado- ¿¡Había tarea?! -No, no había. Sólo estoy leyendo, podrías intentarlo es muy fácil. - Jajajaja - dice sarcástico- ¿Y ése quien te lo dió? - pregunta refiriéndose al libro - El Sr. Shue - digo concentrado en mi lectura. - ¿¡El profesor de literatura!? - Ajá - digo sin prestarle atención. Queda callado unos minutos minutos, levanto la vista y lo miro extrañado, el me mira con una sonrisa pícara subiendo y bajando sus cejas- ¡¿Que?! - Nada, nada. Es sólo que es raro que un profesor al que conoces desde esta mañana te haya regalado un libro. - ¿Por que? Sabe que me gusta la lectura y tuvo un gesto de bienvenida. - Claro, si quieres tragarte esa historia por mi esta bien. - No seas idiota Marc. Es mi profesor, sólo tuvo un gesto amable conmigo. - Mamá era la alumna de papá - Mamá estaba en el último año de la universidad, y fueron sólo 6 meses que se fue de intercambio a Italia. - Claro, claro - dice restándole importancia. Queda callado unos minutos - ¿Te parece lindo? - suelta de la nada. Si hubiera estado tomando o comiendo algo en ese momento posiblemente me hubiera atragantado. - ¡¡¡Marco!!! - grito horrorizado - Tranquilo, sólo preguntó. - Vete - Ay Dom... - Vete - Dios que malhumor - sale enojado y azota la puerta. Al irse mi hermano cierro el libro y me quedo pensando. Será cierto lo que dice Marco. ¿El profesor Will tendrá algún interés en mi?. - No seas tan tonto Dominic - me digo a mi mismo en voz baja- Quien en su sano juicio tendría un interés en vos. Guardo en libro en uno de mis cajones y me voy a dormir. ANDREW Miro la hora en mi celular, las 3 de la mañana. Hace más de cuatro horas que ando dando vueltas en mi cama, no me puedo dormir y todo por culpa del chico nuevo. ¿Que mierda pasa conmigo? Por que no puedo sacar esos pensamientos absurdos de mi cabeza, sobre un chico al que apenas conozco. Alguien a quien no le eh dicho una palabra.... A un hombre. Me auto doy unas bofetadas para sacar esas ideas locas. Lo mejor que puedo hacer es ignorar a ese chico. Cierro los ojos para volver a tratar de dormirme.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR