Me miro en el espejo del baño, las lágrimas salen de mis ojos sin poder frenarlas. ¿Que quiere de mi? ¿No me hizo bastante daño ya? Quiero vivir mi vida, quiero olvidar su traición. Yo lo amaba y a él eso no le importó.
Unos golpes en la puerta llaman mi atención.
...TOC,TOC,TOC...
- Greta, ¿estás ahí? - La voz de Miguel se proyecta detrás de la puerta.
- Si, estoy bien... Sólo me descompuse.- En mi cabeza sonaba convincente
- No lo creo, ví tu cara cuando te sonó el teléfono. Déjame entrar.
- Estoy bien, sólo necesito unos minutos.
- Greta, no es una petición, ¡es una orden!
- Miguel, de veras que estoy bien.
- Entonces abre la puerta y si compruebo que es así, me iré y no volveré a hablar sobre esto.
- Dame dos minutos y salgo...
- Está bien, pero aquí te espero, no pienso moverme hasta que salgas. ¿Me oyes?
- ok.- Me rindo, está claro que él no me va a dejar hasta que no salga de aquí.
Me doy unos segundos para relajarme y lavarme la cara. Lo último que necesito es que se de cuenta de que he llorado para que me haga más preguntas incómodas.
Salgo del baño y lo veo con su traje impecable, apoyado en la pared con la pierna derecha levantada y flexionada, el pie posado en la misma y y los brazos cruzados por delante de su estómago, hay que decir que sino fuera porque ahora mismo estoy deseando perderlo de vista para evitar el momento preguntas, esta imagen es espectacular, él es espectacular...
- ¿Y bien? ¿No me vas a explicar que te pasa?
Anda que ha tardado...
- Ya te he dicho que me he descompuesto un poco...- su cara no es de creerme
- ¡Greta!
- Mira Miguel, te agradezco que te hayas preocupado por mi, pero de verdad que ahora mismo no quiero hablar del tema, no lo necesito...
- Bueno... al menos admites que algo que ha pasado te ha hecho sentir mal... No sé lo que és, pero si en algún momento quieres confiar en mí y contármelo sabes donde encontrarme...
Se va, parece molesto... pero no puedo gestionar todo esto ahora, tengo que pensar como me deshago de Diego...
Vuelvo a mi mesa y me pongo a trabajar en los informes de los nuevos autores. Han pasado tres horas y ni me he enterado.
Miguel sigue serio conmigo, sé que le ha molestado que no le contará lo que me pasa, pero no deja de ser mi jefe y no creo que deba contarle estos líos...
- Greta, voy a salir a comer. ¿Quieres venir?
- Gracias, pero esta mañana le dije a Úrsula que iría con ella...
- Está bien, nos vemos luego.
Sale del despacho, creo que su "enfado" va a durar en el tiempo...
Se abre la puerta del despacho y es Úrsula que viene en mi búsqueda...
- Greta, ¿No tienes hambre o que?
- Si, perdona, recojo mis cosas y nos vamos.
- ¡Perfecto, por que las chicas están abajo esperando!
- ¿Han venido?
- Si, Leyla me llamó esta mañana y le dije que iríamos a comer juntas y me dijo que llamaría a Zoe para venir.
- ¡Genial! - la verdad es que necesito un rato con ellas, ayer me lo pasé genial y quizás puedan ayudarme a pensar en algo.
Bajamos a la cafetería del edificio y ahí están Zoe y Leyla esperándonos.
- ¡Buenas tardes chicas! ¿ Qué queréis hacer? ¿Nos quedamos aquí o vamos a otro sitio?
- Zoe es mejor que nos quedemos aquí así tenemos más tiempo. -dice Úrsula
- Perfecto, pues vamos a coger una mesa.
- Greta, ¿estás bien?
- Bueno... ahora os contaré Leyla
Cogemos las bandejas con la comida y nos sentamos en una mesa apartada del bullicio y así podemos hablar con más calma.
- ¿Que te pasa Greta? Esta mañana te vi que salías corriendo del despacho, iba a ir a ver que te pasaba pero vi que Miguel ya salía detrás tuyo a buscarte. No quise entrometerme. Luego cuando él salió a comer iba muy serio. ¿Habéis discutido?
- No, Miguel no tiene nada que ver, el quizás si está molesto conmigo porqué no le conté porque estoy mal... El problema es Diego
- ¿Que ha hecho ahora ese pedazo de desecho social? - Zoe afila sus uñas...
Les cuento lo ocurrido con mi madre y mi tía y el mensaje de esta mañana de Diego.
- ¡¿Como se puede llegar a ser tan hijo de p...?!, ¿Zoe que te parece si vamos a buscarlo y lo enterramos vivo?
- Leyla, pues no sería mala idea...- dice Zoe
No puedo evitar sonreír con las ocurrencias de estas dos...
- Yo por ahora no haría nada, ni contestes...Barcelona es muy grande, no va a saber dónde estás exactamente. - me aconseja Úrsula
- Después llamaré a Alejandro para explicarle, él me dijo que el otro día estuvo rondando por su editorial...
- ¡Que tío más cansino por Dios! - explota Zoe
Dejamos el tema de Diego y empezamos a hablar de la noche anterior.
- Por cierto, hablando de ayer... ¡Vaya pedazo de Jefe que tenéis! Ya os podéis concentrar con semejante elemento...- Leyla y sus cositas
Nos reímos todas.
- La que peor lo tiene es Greta que comparte despacho...- dice Úrsula riendo
- Bueno, ¿no se quién despista más a quién?- dice Leyla con tono burlón
Decido hacerme la sorda y no entrar en el juego...saldría perdiendo.
seguimos bromeando un rato más y nos despedimos porqué Úrsula y yo tenemos que volver a la oficina.
- ¿Chicas que os parece si el viernes repetimos lo de ayer?- propone Zoe
- ¡¡¡Siiii!!! - exclama Leyla dando saltitos
No puedo evitar echarme a reír...
- Por mi sí,- acepta Úrsula ¿y tu Greta?
- En principio no tengo ninguna cita que pueda hacer sombra a este plan...jajajaja
- Perfecto, pues si el Caballero de brillante armadura no se decide en pedir una cita a la princesa en apuros, tenemos plan...
-¡¡¡Leyla!!!- le digo mostrando un falso enfado.- Nos vemos el viernes.
Nos despedimos de Zoe y Leyla para subir a la editorial.
Entro en el despacho, Miguel aún no ha llegado, me encojo de hombros y me dirijo a mi mesa. Miro mi móvil y tengo un mensaje de Alejandro.
" Hola preciosa, ¿como estas? Me ha llamado Miguel ( aunque me ha dicho que no te lo diga) para decirme que hoy estabas mal por algo que te ha pasado al llegar a la editorial. No te enfades con él, está preocupado y sabe que a mí si me lo dirás "
Aprovecho que Miguel no está y llamó a Alejandro.
- ¿Greta?
- Hola Ale, te iba a llamar al llegar a casa para explicarte todo.
- ¿Que ha pasado?
Le cuento todo
- ¡Voy a matar a ese pedazo de mierda!
- Ale, por favor no hagas nada...
- No voy a hacer nada, ¡sólo lo voy a matar!
- Alejandro, no se soluciona nada...
- ¡¿Cómo que no?! Si lo mató ya no te molestará más. ¿Te parece poco?
- Prométeme que no irás a buscarlo.
- No puedo prometerte...
- ¡¡¡Ale!!!
- Está bien, no iré a buscarlo pero si me lo cruzo no respondo...
En ese momento entra Miguel por la puerta...
- Te dejo, luego hablamos,
- ok. hasta luego
Se sienta en su mesa.
- Buenas tardes, ¿estás mejor?
- Si. Gracias.
Me mira y me guiña el ojo con una sonrisa.
A las seis empiezo a poner en orden mi mesa para poder irme a casa. Hoy estoy agotada, necesito llegar al apartamento y darme un baño con una copa de vino.
- Greta, ¿Quieres que te acerque?
Quizás debería aceptar, no estoy tan segura de que Diego no pueda encontrarme.
- Está bien - acepto
- Perfecto, pues recojo mis cosas y nos vamos.
- Yo también, casi estoy.
Terminamos de alistar las cosas y nos dirigimos a la puerta del despacho, él se adelanta y la abre, me cede el paso y me pone la mano en la cintura acompañando mi salida, mi cuerpo se estremece a su contacto.
Salimos de la editorial y vamos al parking a buscar su coche, me abre la puerta para que me siente y la cierra una vez estoy dentro. Este tipo de gestos Diego jamás los tuvo.
Arranca el coche y me habla de temas de la editorial, es como si quisiera entretener mi mente en temas vanales para que no piense en mí problema.
Llegamos al edificio del apartamento.
- Greta, si me necesitas solo tienes que llamarme y vendré enseguida.
Me da la sensación que sabe algo, seguramente Alejandro le habrá contado algo de mi separación con Diego.
- Tranquilo estoy bien, gracias.
Salgo del coche y me despido hasta mañana. veo que espera a que yo esté dentro del edificio para arrancar e irse.
Entro en el apartamento, dejo mis cosas y me preparo el baño, una copa de vino y escojo una playlist de música relajante en el móvil y justo cuando me voy a meter en la bañera se enciende la pantalla de mi teléfono, NÚMERO PRIVADO... otra vez él...No pienso contestar, quiero tomar mi baño, relajarme y olvidar que alguna vez estuve con semejante espécimen.
¡Esto no va a poder conmigo!