Me he despertado sudado e intranquilo. Cada noche lo mismo… sueños calientes y recurrentes y luego nada… n2ingún rastro de ella, ni una sola llamada. No sé qué me coño me está pasando, no dejo de pensar en ella, hasta percibo su envolvente olor, ese perfume avainillado, dulce y seductor. Nunca había pensado en nadie así que no fuera Greta, sólo ella ha logrado meterse en mi mente de esa forma, sólo ella ha conseguido que sea capaz de cualquier cosa por tenerla junto a mi. Me doy una ducha para ver si así aclaro mi cabeza. Pero aún con agua helada nada hace que Leyla salga de mi mente, la imagino aquí, cayéndole el agua por su melena rubia mientras jadea y me pide más… Hace casi una semana desde nuestro ultimo encuentro, cuando la hice mía, no he vuelto a verla y aunque la he llamado

