CAPÍTULO 18: Esto no ha terminado...

1257 Palabras
Me levanto como cada día a las seis de la mañana, preparo la ropa que voy a llevar, me ducho, arreglo mi pelo, me visto y me maquillo. Hoy me he decidido por una vestido corto n***o ajustado, una americana blanca, unos zapatos de tacón ancho de encaje n***o con fondo blanco, un bolso a conjunto. Mi maquillaje como cada día algo natural pero hoy el tono de labios es más subido de rojo y el pelo lo llevo recogido en una cola alta . Salgo del cuarto y veo a Alejandro sentado en la cocina. - Madre de dios, Greta estás preciosa. - Buenos días Ale, Gracias. Tú tampoco estás nada mal...- lleva un traje en tono azulado con una camisa en azul muy clarito parece blanco, la lleva ligeramente desabrochada y deja asomar sus pectorales marcados y una medalla que lleva en el cuello, es una visión brutalmente sexy. - Muchas gracias... Ha llamado Miguel que ahora vendrá a buscarnos. - ¿Y eso? ¿Cómo que no va directamente a la editorial? - No lo sé, sólo me dijo eso. - vale Cojo algo de desayuno, unas tostadas con aguacate y tomate y un zumo de naranja serán lo mejor para aguantar la mañana. Llaman al timbre, es Miguel, Alejandro le dice que ya bajamos. Cuando estamos saliendo del edificio veo a Miguel delante de su coche hablando por teléfono, esta gesticulando parece enfadado. De pronto se percata de nosotros y me mira de arriba abajo y suelta. - ¡Joder Greta! Estas impresionante... - Gracias...me vais a poner roja...- Él si que está impresionante hoy lleva un traje gris oscuro, una camisa blanca con una corbata en gris plata como siempre lleva el pelo y la barba perfectamente cuidados. - ¿Como que has venido hasta aquí?- pregunta Ale extrañado - Pues porque tenemos que pasarnos por comisaría, han intentado hackear nuestros ordenadores... - ¿Comooo? - Esta noche ha saltado el sistema de seguridad de la editorial. Por lo visto alguien ha intentado entrar en los archivos y programas de nuestra central. - ¿Y ha conseguido algo? - No, al saltar el sistema de seguridad se ha activado el muro de protección de datos. - ¿Quién coño habrá sido? ¿Y que querría conseguir? - Alejandro está envuelto en un aro de ira...nunca lo había visto así...Miguel parece más tranquilo, jamás lo hubiese dicho. - Pues si te digo la verdad no lo sé, quizás las cuentas bancarias, datos fiscales de la empresa...no sabría decirte. - Está bien, pues vamos. Greta, te dejamos a ti en la editorial y revisa en el ordenador que puedas entrar en todos los programas si hay algo extraño nos llamas. - Lo que digáis. - Alejandro vete en tu coche a la comisaría y empiezas con el papeleo de la denuncia. Yo voy a la editorial con Greta y cojo mi ordenador. - Perfecto así vamos adelantando. - Nos vemos en la comisaría en un rato. Me subo al coche de Miguel, su gesto es de preocupación. - ¿Estás bien? - Si, sólo quiero saber quien ha sido... - ¿Tienes alguna sospecha en alguien? - La verdad es que no... - Quizás no sea alguien que os conozca simplemente sean los que se dedican a esto. Y por sorteo haya tocado FANEDIT. - Pues eso espero...porqué si es alguien que se dedica a esto no volverá a intentarlo pero en cambio si es alguien que quiere jodernos no parará hasta conseguirlo... Nos quedamos en silencio hasta llegar a la editorial. Entramos en el despacho y él coge su ordenador . - Greta, llama a Úrsula para que te ayude a buscar el ordenador si hay algún fallo, estamos en contacto. - Claro, ahora lo miraré todo. Sale del despacho y cuando abre la puerta se gira y me guiña un ojo...es tán sexy... Llamo a Ursula y miramos en el ordenador programa por programa, no parece que haya nada raro. Pasada una hora y media me llama Alejandro. - ¿Greta? - Si, Dime.. - Sólo te llamo para decirte que ya hemos podido poner la denuncia y que vamos para la oficina. Has encontrado algo. - No, parece que no han podido entrar... - Perfecto, ahora nos vemos. - Hasta ahora. Úrsula y yo seguimos revisando el ordenador. - Greta, no parece que hayan podido entrar en el sistema... - Eso parece. - ¿Cuándo se va Alejandro? - Pues no sé decirte, porque ahora con todo esto quizás se quiera quedar más días, en principio venía para un par de días... - Ah...- se queda callada, no le voy a decir nada, sé que le gusta. Al rato entran los dos al despacho. - Buenas, Greta necesito que me acompañes a la sala de archivos. Úrsula tu te quedas con Alejandro y seguís revisando todo. Miguel y yo vamos a la sala de archivos - Greta, necesitamos encontrar el contrato con la empresa de seguridad digital y los contratos y despidos de empleados. - vale. - Empezaremos por esta sección. tu mira estas cajas y yo mirare estas. - De acuerdo. Empezamos a mirar caja por caja...Esto nos iba a llevar todo el día. - ¿Que os han dicho en la comisaría? - Que iban a revisar los I.P. registrados en nuestro sistema y que le lleváramos estos papeles que vamos a buscar... que es complicado dar con el culpable pero no imposible... - Pues manos a la obra... - Si Cuando llevamos una hora mirando cajas, cojo una escalera para llegar a las que están en el estante de arriba. Estoy tirando de ella hacia mi y pierdo el equilibrio lo que hace que me caiga de la escalera, pero no sé como acabó en los brazos de Miguel. - ¡Greta! - Miguel...- mi voz a sonado más bajo de lo que pretendía Nos quedamos mirando unos segundos, el me sostiene aún en sus brazos, y por dios que no deseo bajar, quiero quedarme aquí... Mi cuerpo reacciona a su contacto y mi corazón me parece que se vaya salir del pecho. De pronto nuestros ojos reaccionan y miran nuestros labios respectivamente y como si de una orden se tratase ellos se juntan, él me baja pero sin soltar mis labios me coge con una mano de la cintura y con la otra me agarra de la nuca acercandome más a él y profundizando más en mi boca. Me arrastra hacia la estantería apretando su cuerpo contra el mío, yo también me dejo llevar contra él, mis brazos se anclan alrededor de su cuello y mis manos se enredan en su pelo. Aprieto mis caderas hacia él lo que me permite notar la fuerza de su centro, noto la dureza de su m*****o en mi cuerpo y mi centro reacciona con palpitaciones que me hacen dejar salir un gemido en ahogado en su boca, se siente tan bien...deseo a este hombre como nunca desee a nadie... Necesito más, necesito que me haga suya en este momento... Un movimiento en la maneta de la puerta de la sala nos despierta de nuestro momento y nos separamos como si fuésemos unos resortes... - ¡¿Miguel?!... ¿Aún estáis aquí?- Suena la voz de Alejandro - Si, ya vamos... Nos miramos, yo me acomodo la falda y el pelo intentando calmar mi cuerpo y mi respiración. - Esto no ha terminado.- me susurra al oído y mi cuerpo reacciona y mi ropa interior sufre las consecuencias de su voz.
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