CAPÍTULO 7: Por ahí no...

1254 Palabras
Miguel me ha dejado en casa, ha sido un día estupendo, hacia meses que no me reía tanto. No sé como he podido bromear con él de esa forma. Acabamos de conocernos y encima es mi jefe. Pero hay algo que hace que cuando estoy con él fuera como si lo conociera de toda la vida. Voy a la cocina y me preparo un té, las escenas del día de hoy se me amontonan en mi me mente y me sorpendo sonriendo como una niña adolescente, ¿Qué narices es esto?...No puedo complicarme la vida así ahora... Me siento en el sofá y me pongo a ver una comedia romántica que están dando en la tele, mediante pasan los minutos me doy cuenta que quizás no haya sido buena idea ponerla, porqué trata de una mujer que se enamora de su jefe... Termina la película y ahora si estoy completamente segura que no ha sido buena idea, durante toda la peli mi cabeza no dejaba de pensar en Miguel... Esto no es bueno...nada bueno. Cojo mi teléfono y decido llamar a Alejandro, a ver si así mi mente se despeja. - Hola Greta, ¿Todo bien? - Hola Ale, si, todo genial. Sólo te llamaba para saber de ti. - Ah... bien, pues no hay grandes cambios en mi vida... pero a ti hoy te fue genial ¿verdad?... Me llamo Miguel para informarme del éxito del nuevo contrato y me dió las gracias por enviarte a su sede... ¡Mierda!... Justamente de eso no quería hablar... - Si, bueno, ha sido genial...pero no creo que sea para tanto...- Intento quitarle importancia a ver si así cambia de tema... - Pues eso no es lo que me contó el. Dice que has sido brillante, está encantado con tus ideas, y dice que sin ti ,no habría contrato. No ha funcionado, sigue con el tema... - Está exagerando. ¿Y como están las cosas por ahí? - Bien, la verdad es que se te echa de menos por la oficina, pero va bien. - Seguramente la semana que viene tenga que viajar a Barcelona porque Miguel y yo tenemos una reunión. Podríamos hacer algo luego. - ¡¿De verdad?! Por supuesto. ¡ Que alegría.! -Ya estoy deseando que sea el día, necesito desconectar. - Una cosa Greta, no sabía si debía decirte, pero creo que deberías saber... - ¿Que pasa Ale? - Verás, hace unos días que Diego está rondando la editorial y hoy ha parado a Helena y le ha preguntado por ti... - ¡¿No le habrá dicho nada?!.- Le corto - Me ha dicho que no, que lo que le dijo fue que estabas de viaje. Pero creo que no sé ha quedado para nada conforme. - ¿Qué narices quiere ahora? ¿No me hizo bastante? ¿Porque no me deja hacer mi vida? - Ya sabes lo que pienso sobre él, nunca lo tragué y el tiempo me dió la razón. Él lo único que quiere es tenerte en propiedad y él hacer lo que le apetezca... - Bueno, aquí no me encontrará, es más, ni siquiera tiene idea que estoy aquí. - De todas formas ten cuidado, no vaya a ser que dé contigo. - Gracias por avisarme Seguimos hablando un buen rato, le echo de menos, ya estoy esperando que venga para aquí. Trabajé un rato en los manuscritos que tengo que tener revisados para final de semana, y aunque me costó concentrarme, lo medio logre y pude acabar un par de informes y me fui a la cama. ... Llevo desde las 10 pm tragando techo y dando vueltas en la cama, no hay manera de dormir, me vienen imágenes del día que he pasado junto a Miguel... Me despierto de un sobresalto, miro el móvil, son las 4 de la madrugada. Estoy totalmente sudada, acabo de soñar con él, entraba en el despacho, me miraba y me hacía suya en su escritorio. Esto no puede estar pasando... intento dormir de nuevo, pero es imposible, así que me levanto y me voy a la ducha. Quizás eso sea lo mejor por hoy... Voy al vestidor para decidir que me pongo y veo el vestido corto rojo que me compré la semana pasada y que aún no he estrenado. Miro unos zapatos a juego y unos pendientes de brillitos caídos al cuello. El pelo será mejor que lo lleve semi recogido así no se me enredan los pendientes. El maquillaje como siempre sencillo pero los labios los pintaremos en un tono rojizo. .... Me dirijo al edificio de la editorial y mi estómago es un nudo de nervios... ¡¿Que me está pasando?!... me obligo a calmarme, tengo que pasar el día junto a él y por ahí no vamos bien... Subo en el ascensor y no puedo evitar sonreír pensando en el momento hamburguesas de ayer. Llego al despacho y él está sentado en su mesa y ni siquiera me mira... ¡Será imbécil! - Buenos días Miguel, ¿Has descansado? - le suelto pensando en que yo no y todo por su culpa...levanta la mirada y asiente... - Buenos días Greta. - ¡Y se queda tan ancho! Me dirijo a mi mesa y dejo mis cosas con tan mala suerte que se me cae un neceser del bolso de los nervios. A ver como me agacho para recogerlo y que no sé me vean las entrañas, me acabo de dar cuenta que quizás este vestido no ha sido una idea tan genial como pensaba... Necesito salir del despacho, me falta el aire. Le diré que voy a la cafetería. - Voy a buscar un té. ¿Quieres algo? - en este momento te doy lo que me pidas...Greta tienes que parar... - No, gracias... ¡Pues ala! ahí te quedas... Salgo del despacho y me siento como una auténtica idiota... ¿Qué pensabas, que por que ayer consiguieras el contrato y después fuerais a por hamburguesas, hoy se iba a tirar a tus brazos? ¿Que tonta eres? Por ahí no Greta, por ahí no... Volví al despacho, y él seguía absorto en la pantalla del ordenador y hablando por teléfono, sino supiera que es imposible, podría pensar que estuvo todo la mañana evitandome... -Greta, voy a salir a comer. A las 4 estaré de vuelta. si necesitas algo mandame un mensaje. - Perfecto, que aproveche... Sale del despacho y no puedo evitar pensar que hice algo que le molestó y por eso ahora mantiene las distancias. Greta, tienes que volver a verlo como lo que es...¡TU JEFE! El resto del día fue en la misma línea, cada uno en su mesa y sin hablar más allá de lo necesario y temas de la editorial... A las 6 pm, me dispongo a recoger las cosas para irme a casa. - Greta, ¿Ya te vas? - Si, si no me necesitas son las seis y me iré al apartamento a terminar los informes... - No, está bien, no me dí cuenta de la hora. ¿Has traído el coche? sino puedo acercarte. - No gracias, tengo que ir a un par de sitios a comprar y quiero ir paseando así me despejo. - Como quieras, pero no me cuesta nada.-Pero a mi si, tengo que alejarme y estoy deseando que termine ya el dia. - Bueno, hasta mañana Miguel! - Hasta mañana Greta. Salgo del despacho como alma que lleva el diablo, tengo que salir de aquí cuanto antes.
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