No voy a pensar en todo lo que él dice, ahora no. Lo veo, está aquí conmigo y eso es todo lo que importa, ese hombre es algo parecido a un Dios, su traje n***o que le queda perfecto, sus hombros anchos, sus gruesos brazos, su hermosa complexión, su musculatura tonificada y su cabello revuelto junto a esos hermosos ojos grises tan llenos de vida y de lujuria, Dios, este hombre me tiene completamente en éxtasis. Dante me suelta y me observa mientras yo hago lo propio, el bulto en sus pantalones se ve mordaz y mis ganas de tenerlo solo aumentan, intento moverme para acercarme a él, pero él retrocede. - No puedo prometer amor, ya no creo que pueda sentir eso, no prometo ser un buen hombre, ni llegar a ser el novio con el que las chicas como tú sueñan, yo no soy el hombre perfecto que tú mir

