De regreso a casa, Aura condujo con menor velocidad, su mirada fija en el frente, pero su mente sumergida en su interior, hizo todo en automático, pues apenas recordaba si había tenido obstáculos, justo al estar girando en la esquina que la llevaría a su hogar. Estacionó y bajó cuando ya estaba oscureciendo, sintió una nostalgia bañarla completa y sus siguientes pasos se sintieron pesados, era tan triste sentirse sola, sus ojos casi se vuelven a mojar, pero contuvo las ganas cuando las luces de un coche iluminaron su delgado cuerpo. Ella entrecerró los ojos y el conductor del auto concedió a apagar las mismas al estacionarse, a escasos metros de ella, un auto mucho más elegante que los que normalmente transitaban por ahí, eso extrañó a Aura que de cualquier forma no perdió tiempo p

