Los días siguientes Aura lidió con el sinsabor del trato distante que se dio entre ella y Cedrick. Al final, no había el dichoso equipo que pensaba formar; pues cada abogado o pasante, tenía una carga bastante grande de trabajo, Aura tuvo que dividir sus días entre el trabajo de Cedrick y sus noches en el caso de Vicenzo. Con tan solo unas horas Aura pudo notar que la ensambladora había estado trabajando en números rojos y, que, al momento de absorberla, contraería desde ese momento deudas que no necesitaba, era un trato que traía más desventajas que ventajas, porque, además, según inventarios, el porcentaje de la maquinaria con vida útil, no era alto; aunque bueno, eso no era un problema para alguien como Cedrick. Dejó de pensar en ayudarlo a obtener un trato justo para él, y se e

