Mientras tanto en el cuarto... Erick se encontraba mirando la lámpara que colgaba sobre el techo y que ya conocía a la perfección, sus destellos de luz alumbraba toda la habitación y sus ojos comenzaron a parpadear evitando la molestia que le provocaba en su visión. Cansado y exhausto de estar siempre en la misma posición miro para ambos lados, entonces la impotencia, la ira y frustración se apoderó de todo su ser al comprender que si seguía en esa cama jamás podría recuperarse y hacer las cosas que cualquier persona en pie puede hacer, como jugar con su hijo, ir a bailar y caminar a lado de la mujer que amaba por la ciudad mientras hablan de lo lindo que está el día. De repente cerró sus ojos imaginando una vida postrado en una cama y los nervios lo desbordaron a tal punto que perdió la

