Sara El sábado por la mañana, desayunamos con Chicho, Sol, Curro, Pepo y Jimena una amiga de Pepo. Curro nos lleva al embarcadero y paseamos en su bote un rato. El clima está sensacional, nos tiramos al sol para broncearnos, alrededor del medio día me llevan de nuevo a la ciudad a conocer algunos monumentos históricos. Campeche es una ciudad preciosa, sus casonas y edificios coloniales, la hacen parecer suspendida en el tiempo. Esa tarde Franco me dice: ─Muero por estar a solas contigo. Me ruborizo al instante y le digo: ─Todo a su tiempo. Lo dejo descolocado, no es que sea una puritana, pero deseo que nuestro primer encuentro sea especial. En uno de sus viajes a Roma, renté una pequeña cabaña en la Toscana para pasar con él un romántico fin de semana. Entrando al lugar en

