Sara Soy bastante creativa, mi mente ya se ha imaginado mil cosas entre Franco y esa tal “Carmela”. ¿Pero qué le pasa? Hace mucho que no me sentía relegada, esa es la palabra. Franco siguió con su labor de anfitrión por el evento, cuando llegó el turno de los discursos. El pasaría a decir unas palabras, luego pasaría yo para entregar unos reconocimientos y continuaríamos con el brindis y clausura del evento. Cuando Franco estaba en el estrado agradeciendo, felicitando y mencionando lo más interesante del evento, Carmela se levantó como una loca y comenzó a aplaudir gritando como fan de cantante de rock: ¡Bravo Franco! ¡Eres la hostia tío! Franco giró a verme, se despidió y me cedió el micrófono para continuar con los reconocimientos. Entre ellos, uno para la Dra. Carmen Brounelle,

